Un video que circula en redes sociales generó polémica en Valledupar luego de que el concejal Oswaldo Díaz Ortíz apareciera portando un arma de fuego y lanzara fuertes declaraciones contra simpatizantes del petrismo.
En la grabación, el corporado se muestra con una pistola en la mano y pronuncia expresiones como “listo para la guerra” y “cualquier petrista que venga va a llevar balín”, según reportó el medio regional El Pilón. Las declaraciones han provocado cuestionamientos debido al tono amenazante del mensaje y a que quien aparece en las imágenes es un funcionario público.
Video del concejal Oswaldo Díaz generó polémica
La grabación, de aproximadamente 15 segundos, comenzó a circular ampliamente en redes sociales y rápidamente generó reacciones. En ella se observa a Díaz mientras exhibe el arma y dirige sus palabras contra personas identificadas con el petrismo.
De acuerdo con El Pilón, el medio verificó la autenticidad del video. Sin embargo, todavía existen interrogantes sobre el momento exacto en que fue grabado y el contexto en el que se produjeron las declaraciones.
Concejal asegura que el arma está legalmente amparada
Según la información publicada por el medio vallenato, Oswaldo Díaz ha manifestado que el arma que aparece en el video está amparada legalmente, debido a su condición de subteniente de la reserva y su calidad de concejal.
No obstante, el debate se ha concentrado en las expresiones utilizadas durante la grabación. Las autoridades deberán establecer el contexto de las declaraciones y determinar si existe alguna conducta que pueda generar consecuencias legales o disciplinarias.
Autoridades deberán establecer el contexto del video
El caso ha generado preocupación debido a que las expresiones fueron dirigidas contra un sector político específico y estuvieron acompañadas de la exhibición de un arma de fuego.
Por ahora, se espera que las autoridades competentes determinen las circunstancias en las que fue realizada la grabación y evalúen si las declaraciones del concejal constituyen una amenaza o alguna otra conducta que deba ser investigada.
La controversia también vuelve a poner en el centro del debate el tono de la confrontación política en Colombia y la responsabilidad que tienen los funcionarios públicos frente a sus declaraciones, especialmente cuando estas pueden ser interpretadas como llamados a la violencia.