Jota Pe asegura que habrá segunda vuelta porque “No hay 12 millones de ‘torpes’ que voten por Cepeda”
Las declaraciones del senador Jota Pe Hernández sobre las próximas elecciones presidenciales en Colombia generaron controversia y un intenso debate político. En sus recientes comentarios, el congresista afirmó que no existían condiciones para que la elección presidencial se definiera en primera vuelta, anticipando que el proceso electoral llevará a una segunda vuelta. Según Hernández, el panorama político actual no permitiría que ningún candidato lograra una victoria decisiva en la primera vuelta.
“Por supuesto va a haber segunda vuelta, no hay posibilidades de que existan 12 millones de gente ‘torpe’ que vaya a votar por una candidatura naciente de un gobierno que está haciendo súper mal las cosas en nuestro país”, expresó Hernández, haciendo referencia al excongresista Iván Cepeda, cuyas propuestas han generado apoyo en algunos sectores. Su frase provocó una ola de reacciones en redes sociales y entre figuras políticas, quienes cuestionaron tanto el tono como el contenido de sus palabras.
Jota Pe arremete contra Cepeda

El senador también aprovechó la ocasión para compartir su perspectiva personal sobre el descontento generalizado que observa en su recorrido por diversas regiones del país. Según él, el ambiente ciudadano es completamente distinto al que se percibe en algunos discursos políticos: “Recorran las vías para ver si las pueden recorrer como lo hacían antes”, apuntó, aludiendo a lo que considera un deterioro en las condiciones de infraestructura y calidad de vida en varias zonas del país.
Estas declaraciones han intensificado la polarización política, con varios analistas y políticos interpretando las palabras de Hernández como un ataque directo a la candidatura de Cepeda y, más ampliamente, a los sectores que respaldan el actual gobierno. A medida que la campaña electoral avanza, el tono de los intercambios políticos parece escalar, con cada vez más figuras tomando posición en un panorama que promete ser de alta tensión hasta la fecha de las elecciones.