“Petro, ¿a qué juegas?, todo esto es tu culpa”: De la Espriella lo acusa de ser responsable de ataques en el Valle del Cauca
El abogado y candidato presidencial Abelardo de la Espriella lanzó fuertes críticas al presidente Gustavo Petro tras los recientes atentados en el Valle del Cauca, específicamente en Cali y Palmira, ocurridos el 24 de abril de 2026. Según De la Espriella, la actual administración ha sido la principal responsable del deterioro en el orden público, argumentando que la política de seguridad del Gobierno ha favorecido el fortalecimiento de estructuras criminales en el suroccidente del país. El aspirante presidencial señaló que los ataques son el resultado directo de una gestión que, a su juicio, ha priorizado el diálogo sobre la autoridad, dejando desprotegida a la población civil frente a los grupos armados.
Desde la Casa de Nariño, el presidente Petro respondió a las acusaciones, defendiendo su estrategia de seguridad. Según el mandatario, los atentados son una reacción desesperada de las organizaciones ilegales ante los esfuerzos del Gobierno para cercar sus economías ilícitas. Petro sostuvo que su administración ha trabajado para desmantelar las raíces del conflicto a través de una combinación de justicia social y una inteligencia militar más precisa. Para el presidente, las críticas de la oposición buscan deslegitimar los avances en la lucha contra el narcotráfico y la minería ilegal que financian estos ataques.
De la Espriella contra Petro
El presidente también enfatizó que su administración no caerá en los “ciclos de violencia” del pasado, en los que se priorizaba el uso excesivo de la fuerza. En su defensa, Petro aseguró que los señalamientos de figuras como De la Espriella son parte de un intento político de generar miedo, lo cual considera una estrategia electoral de la oposición. El mandatario reafirmó que la Fuerza Pública continuará actuando bajo el amparo de la Constitución para neutralizar las amenazas que persisten en el Valle del Cauca.
Por su parte, De la Espriella insistió en que el país necesita una respuesta más contundente y propuso un liderazgo con “mano de hierro” para restaurar la seguridad en el Valle del Cauca. A pesar de las críticas, el Gobierno mantiene firme su compromiso con la paz, subrayando que la protección de la vida y el respeto por los derechos humanos son innegociables, incluso en medio de la creciente violencia en algunas regiones del país.