“El hambre no da espera en Córdoba”: Saray Robayo alerta sobre grave inseguridad alimentaria
La inseguridad alimentaria sigue golpeando con fuerza a Córdoba y se mantiene como uno de los desafíos sociales más urgentes del departamento. Así lo advirtió la representante a la Cámara por el Partido de la U, Saray Robayo Bechara, quien alertó que cerca de 6 de cada 10 hogares cordobeses tienen dificultades para acceder de manera regular a una alimentación adecuada.
La congresista llamó la atención sobre lo que calificó como una crisis persistente que afecta especialmente a poblaciones vulnerables. Según expresó, el hambre tiene impactos visibles en la vida cotidiana de muchas familias, desde niños que asisten al colegio sin haber comido hasta madres y adultos mayores que reducen su propia alimentación para priorizar a otros miembros del hogar.
Robayo Bechara ha impulsado desde el Congreso iniciativas para enfrentar esta problemática, especialmente a través de la articulación entre sector público y privado. Su gestión se refleja en la Ley 2380 de 2024, normativa de la cual fue autora y promotora, y que fortalece la donación de alimentos aptos para el consumo humano, respalda el trabajo de los bancos de alimentos y brinda garantías a organizaciones sociales que atienden a población vulnerable.
La representante subrayó que el combate al hambre también pasa por reducir el desperdicio de alimentos. Recordó que durante la Reforma Tributaria de 2022 promovió incentivos para la donación de comida, bajo la premisa de que aprovechar los excedentes alimentarios puede convertirse en una herramienta clave de apoyo social.
Las cifras que expuso son significativas: en Colombia se pierden 9,7 millones de toneladas de alimentos al año, de las cuales 13,4 % corresponden a Córdoba, es decir, más de 400 mil toneladas desperdiciadas anualmente. Esto contrasta con la situación de miles de hogares del departamento que, según señaló, apenas logran garantizar una comida diaria.
La congresista insistió en que el problema requiere una respuesta estructural y sostenida, con políticas públicas enfocadas en seguridad alimentaria, trabajo conjunto con el sector privado y fortalecimiento de redes de apoyo social. Reiteró además que la lucha contra el hambre debe asumirse como una prioridad de desarrollo.
Finalmente, Robayo Bechara aseguró que continuará promoviendo iniciativas legislativas y alianzas que contribuyan a garantizar el derecho a la alimentación, al considerar que el progreso de un país también se mide por su capacidad de asegurar condiciones básicas de vida a su población.