¡Qué belleza! En el Gobierno Petro pensionaron a ‘Papá Pitufo’ con más de $9 millones
Diego Marín Buitrago, alias ‘Papá Pitufo’, conocido como el “Zar del contrabando”, obtuvo su pensión en Colombia mientras se encontraba prófugo en Europa, evadiendo órdenes de captura y solicitudes de extradición. A pesar de su historial judicial, Marín logró acceder a una mesada de más de $9 millones, gestionando el proceso de manera virtual desde Portugal, donde se había refugiado tras huir de España.

Un trámite exprés y sin irregularidades
Según información alias “Papá Pitufo” cumplió la edad para pensionarse el 12 de agosto de 2024 y, de inmediato, inició el trámite ante Colpensiones bajo el régimen de prima media. Solo 18 días después, el 30 de agosto, la entidad aprobó su pensión tras verificar los requisitos.
El presidente de Colpensiones, Jaime Dussán, explicó que el proceso se realizó completamente en línea, sin evidencia de irregularidades. “Cualquier ciudadano puede hacer la solicitud digitalmente. En este caso, el tipo pasó limpio todo el proceso”, afirmó.

Una pensión millonaria y una reclamación exitosa
Marín no quedó conforme con el monto inicial y presentó una solicitud de reliquidación, argumentando que había cotizado 2.008 semanas. Con base en la normativa vigente, logró que Colpensiones ajustara su mesada a $12.587.000 mensuales, equivalentes a doce salarios mínimos.
Mientras gestionaba su pensión, Marín enfrentaba un proceso de extradición en España. Capturado en abril de 2024 en Valencia, logró evitar ser enviado a Colombia gracias a su doble nacionalidad. Posteriormente, huyó a Portugal, donde fue recapturado en diciembre de 2024.
A pesar de su estatus como prófugo, Dussán defendió la legalidad del trámite: “En Colombia, personas privadas de la libertad siguen recibiendo su pensión, porque es un derecho adquirido por ley”, dijo.
Suspensión de la mesada y dudas sobre el proceso
Sin embargo, Marín no pudo cobrar su pensión por más de tres meses, lo que llevó a Colpensiones a suspender el pago hasta que presentara un certificado de supervivencia, un requisito que no cumplió debido a su situación de clandestinidad.
Además, se descubrió que la cuenta bancaria registrada para recibir la pensión estaba en una oficina en Bogotá, lo que sugiere un intento de simular normalidad en sus movimientos financieros.
Este caso ha generado un intenso debate sobre los vacíos en el sistema de seguridad social, que permitieron que un prófugo de la justicia accediera a una pensión millonaria sin mayores impedimentos.