“Me pidió quitar el lavado de activos”: Exfiscal de Nicolás Petro lanza acusación contra Luz Adriana Camargo
Una grave denuncia sacude nuevamente el proceso judicial contra Nicolás Petro. Lucy Laborde, exfiscal que estuvo al frente del caso, aseguró en una entrevista con SEMANA que la fiscal general de la Nación, Luz Adriana Camargo, le pidió retirar el delito de lavado de activos de la imputación contra el hijo del presidente Gustavo Petro y dejar únicamente el de enriquecimiento ilícito.
De acuerdo con el relato de Laborde, la supuesta solicitud ocurrió durante una reunión en el despacho de la fiscal general, en la que también participaron funcionarios de la Fiscalía, entre ellos la delegada Aura Liliana Trujillo, el entonces vicefiscal Gilberto Javier Guerrero y la directora de Lavado de Activos, Alexandra Ladino.
Laborde afirmó que Camargo le preguntó cómo veía el delito de lavado de activos dentro del proceso. La entonces fiscal respondió que sí encontraba elementos para sostenerlo. Según su versión, fue en ese momento cuando Camargo le habría planteado retirarlo y mantener solamente el enriquecimiento ilícito. “¿Por qué no le quita el lavado de activos y le deja enriquecimiento ilícito?”, aseguró Laborde que le dijo la fiscal general.
La exfuncionaria agregó que durante la reunión también se habló de las consecuencias que tendría para Nicolás Petro una eventual condena por lavado de activos. Según su relato, se mencionó la posibilidad de que ingresara a la lista OFAC.
Laborde aseguró que, además, se habría planteado que Nicolás Petro recibiera una pena elevada que eventualmente pudiera cumplir en una guarnición militar. La exfiscal sostuvo que rechazó la propuesta porque, a su juicio, las pruebas recopiladas permitían mantener el delito de lavado de activos.
Su argumento se fundamentaba, según explicó, en que Nicolás Petro habría utilizado negocios jurídicos y bienes registrados a nombre de terceros para darle apariencia de legalidad a recursos cuyo origen consideraba ilícito. “Yo no iba a negociar”, afirmó Laborde durante la entrevista. La exfiscal aseguró que, después de negarse a retirar el delito, comenzaron una serie de situaciones que interpretó como presiones dentro de la Fiscalía.
Entre ellas mencionó su traslado a Barranquilla, la falta de oficina, asistentes e investigadores y, posteriormente, su salida de la institución. Laborde también aseguró que durante el desarrollo de la investigación se presentaron presuntas filtraciones de información de la Fiscalía que habrían terminado en manos de abogados relacionados con la defensa de Nicolás Petro.
Según su relato, detectó movimientos en el sistema SPOA relacionados con nuevos radicados de investigaciones y posteriormente recibió poderes de abogados sobre algunos de esos procesos. La exfiscal dijo desconocer quién habría entregado esa información, pero consideró que las circunstancias eran suficientemente llamativas para solicitar una auditoría.
También sostuvo que la falta de investigadores terminó afectando el avance del proceso. Otro de los episodios que Laborde calificó como una posible retaliación fue la captura de dos investigadores que, según ella, eran fundamentales para el caso.
La exfiscal aseguró que fue informada de la operación después de haber participado en una reunión en la que, según su versión, se planeó la captura. “Para mí sí” fue una retaliación, respondió cuando le preguntaron si las capturas podían estar relacionadas con su trabajo en el proceso.
Laborde también afirmó que posteriormente fue desvinculada de la Fiscalía y presentó una denuncia por presunto acoso laboral ante la Comisión Seccional de Disciplina Judicial. Durante la entrevista, Laborde también habló de una supuesta intervención de personas cercanas a la Presidencia en asuntos relacionados con el proceso de Nicolás Petro.
Según contó, un abogado que en ese momento representaba al presidente Petro acudió a la Dirección de Lavado de Activos y habría intentado hablar con la directora sobre el caso. Además, relató que otro abogado que llevaba conversaciones relacionadas con posibles preacuerdos le habría manifestado que una propuesta había sido consultada con Presidencia.
Laborde aseguró que le dijeron que el acuerdo no había sido aprobado porque se trataba del hijo del presidente y planteó cuestionamientos sobre la eventual influencia política en el proceso. No obstante, la exfiscal aclaró que no podía afirmar directamente que Gustavo Petro hubiera dado instrucciones a la Fiscalía. Laborde defendió durante la entrevista su actuación como fiscal y aseguró que no estaba dispuesta a modificar la investigación para favorecer a ninguna persona. “Yo nunca he delinquido”, sostuvo.
También afirmó que durante sus 22 años en la Fiscalía había mantenido su independencia y que su obligación como funcionaria era actuar frente a los delitos que encontrara sustentados en las evidencias. Sobre la posibilidad de que hubiera recibido presiones para beneficiar a Nicolás Petro, respondió que consideraba “muy probable” que necesitaran apartarla del proceso.
Las afirmaciones de Laborde constituyen su versión de los hechos y deberán ser contrastadas y verificadas por las autoridades competentes. La Fiscalía General y los funcionarios señalados tendrían la posibilidad de responder a estas acusaciones.