Mientras cientos de rescatistas remueven toneladas de concreto y acero en Pereira, Hernán Giraldo no aparta la mirada de los escombros. No busca una respuesta cualquiera. Busca a su hijo, convencido de que aún está con vida.
Desde que ocurrió el devastador terremoto que sacudió al país, este padre antioqueño llegó hasta el lugar donde antes se levantaba el Hotel Dibeni, con una sola esperanza: volver a abrazar a Juan Felipe Giraldo, un joven de 24 años que permanece desaparecido desde la mañana del sismo.
Juan Felipe había viajado desde Bogotá a Pereira por motivos de trabajo. Se dedicaba a la venta de monturas y gafas y, tras llegar en la madrugada del lunes al hotel donde se hospedaba, el terremoto de magnitud 7,4 cambió por completo el rumbo de su vida y el de su familia.
Pero, en medio del dolor, hay una fecha que mantiene viva la esperanza de Hernán: este domingo su hijo debía casarse con Natalia Patiño, la mujer con quien además tiene un hijo de apenas dos años.
Con la voz entrecortada, pero sin perder la fe, el padre le envió un mensaje que ha conmovido a miles de personas.
“Hijo, te amo. El domingo te vas a estar casando, y si no es el domingo, va a ser en ocho o quince días, pero vas a estar ahí, hijo.”
Para Hernán, la boda no está cancelada. Solo espera que pueda aplazarse unos días, porque está convencido de que su hijo logrará salir con vida.
“Han sido momentos de mucha tristeza, mucho dolor, pero también de mucha fe. Estoy seguro de que mi hijo está vivo.”
Mientras tanto, Natalia permanece en Bogotá aferrada a la misma esperanza. La familia asegura que no perderá la fe hasta que los organismos de socorro terminen las labores de búsqueda.
Quienes tengan información sobre el paradero de Juan Felipe Giraldo pueden comunicarse a los números 300 285 0231 y 318 237 9488.
La historia de Juan Felipe es una de las cientos que ha dejado el terremoto, una tragedia que sigue escribiendo relatos de dolor, incertidumbre y esperanza en diferentes regiones de Colombia.