Fiscalía imputará a Roberto Prieto por presunto enriquecimiento ilícito y fraude en el caso Odebrecht
El escándalo de Odebrecht vuelve a ocupar el centro del debate judicial en Colombia. La Fiscalía anunció que imputará nuevos cargos contra Roberto Prieto, exgerente de la campaña de reelección del expresidente Juan Manuel Santos, por los presuntos delitos de enriquecimiento ilícito y fraude procesal relacionados con un millón de dólares que, según la investigación, ingresaron de manera irregular a la campaña presidencial de 2014.
De acuerdo con el ente acusador, el dinero habría sido destinado al pago de una encuesta sobre la imagen y evolución de la candidatura de Juan Manuel Santos, financiada por la constructora brasileña Odebrecht a través de empresas offshore y cuentas en el exterior. Sin embargo, ese aporte nunca habría sido reportado ante el Consejo Nacional Electoral (CNE), pese a que hacía parte de los recursos utilizados durante la campaña.
La Fiscalía sostiene que la omisión permitió ocultar un presunto exceso en los topes de financiación electoral y, posteriormente, acceder al pago de la reposición de votos, beneficio que habría representado cerca de 16.000 millones de pesos para la campaña presidencial.
El proceso fue reactivado luego de nuevas actuaciones investigativas y del intercambio de información entre las autoridades colombianas y la justicia de Estados Unidos. Según el expediente, existen elementos que apuntan a que los recursos fueron canalizados mediante la denominada División de Operaciones Estructuradas de Odebrecht, estructura utilizada por la multinacional para realizar pagos ilícitos en varios países de América Latina.
La investigación también retoma audios conocidos durante el escándalo, en los que Roberto Prieto reconoce que Odebrecht financió dos millones de afiches para la campaña y manifiesta su intención de proteger políticamente al entonces presidente Santos en medio de la crisis generada por las revelaciones.
No obstante, la defensa de Prieto rechazó la decisión de la Fiscalía y calificó la imputación como “inexplicable”. Su abogado aseguró que estos hechos fueron analizados desde 2017 y sostuvo que su cliente nunca conoció ni participó en la contratación de la encuesta financiada por Odebrecht. Además, insistió en que ese gasto nunca hizo parte de la contabilidad oficial de la campaña.

Con esta nueva imputación, el caso Odebrecht vuelve a abrir un frente judicial que había permanecido sin mayores avances durante varios años y que ahora podría tener nuevas consecuencias penales para uno de los protagonistas de la campaña presidencial de 2014.