“La luz no puede seguir siendo un lujo”: la propuesta de De La Espriella para bajar tarifas en el Caribe
La pelea por las altas tarifas de energía volvió a meterse en la campaña presidencial. Esta vez, el candidato Abelardo De La Espriella presentó una propuesta con la que promete bajar el costo del servicio en la región Caribe, una problemática que sigue golpeando el bolsillo de miles de familias y frenando la economía de la costa.
El líder del movimiento Defensores de la Patria aseguró que el problema energético no apareció de la noche a la mañana, sino que es el resultado de años de malos manejos, fallas técnicas y decisiones políticas que terminaron agravando la crisis. Para el jurista, casos como Electricaribe y Air-e se convirtieron en ejemplo del deterioro del sistema en el Caribe colombiano.
Dentro de sus propuestas, De La Espriella plantea una fuerte inversión en infraestructura para modernizar las redes eléctricas, además de implementar tecnologías de medición inteligente que permitan reducir pérdidas y mejorar la eficiencia del servicio. Según explicó, el objetivo es garantizar energía más estable y tarifas más justas para hogares y empresarios.
La estrategia también incluye impulsar el uso de energía solar en la región Caribe mediante la instalación de techos solares en viviendas y negocios. Con esto, el candidato busca que las familias dependan menos de la red tradicional y logren reducir el impacto mensual de las facturas de energía.
Otro de los puntos planteados es revisar junto con la CREG las cargas regulatorias que, según el candidato, terminan afectando de manera desproporcionada a los usuarios del norte del país. Además, propuso modelos de energía prepago voluntarios para ayudar a familias de bajos ingresos a controlar mejor el consumo.
De La Espriella aseguró que la reducción de tarifas debe convertirse en una prioridad nacional y afirmó que el Caribe necesita una transformación energética que permita reactivar la economía y mejorar la calidad de vida de millones de personas que hoy sienten que tener luz dejó de ser un servicio básico para convertirse en un lujo.