“Cínico, bandido solapado”, Uribe arremetió contra Cepeda
La tensión entre Álvaro Uribe e Iván Cepeda volvió a escalar luego de las manifestaciones registradas cerca de la vivienda del expresidente en Llanogrande, Antioquia. Uribe acusó al dirigente político de promover actos de odio e intimidación, mientras Cepeda defendió las protestas y aseguró que la reacción del uribismo fue “desesperada”.
El choque político entre el expresidente Álvaro Uribe Vélez y el candidato presidencial Iván Cepeda sigue subiendo de tono en medio del ambiente electoral y las movilizaciones políticas que se viven en el país.
Esta vez, la confrontación se encendió tras la llegada de simpatizantes del Pacto Histórico y colectivos sociales a inmediaciones de la residencia de Uribe en Llanogrande, Antioquia, donde realizaron un mural relacionado con los falsos positivos.
La actividad, que según sectores cercanos al petrismo fue presentada como un acto cultural y de memoria, terminó generando fuertes reacciones del exmandatario, quien lanzó duras acusaciones contra Cepeda.
“Cínico Cepeda, llama acto cultural el desembarco que promovió de personas en tres buses, con rabia, odio y puñaleta, para agredirme, amenazarme y calumniarme, en frente de mi casa. Es un bandido solapado”, escribió Uribe en un mensaje que rápidamente se volvió viral.
El expresidente aseguró además que durante los hechos fue identificada una persona armada con un puñal y denunció que un integrante de su esquema de seguridad sufrió heridas superficiales en medio de la alteración registrada cerca de la vivienda.
Por su parte, Iván Cepeda respondió señalando que las actividades realizadas correspondían a una expresión artística y política de jóvenes y víctimas, y acusó al uribismo de reaccionar de manera agresiva frente a las manifestaciones.
“Ayer en forma amenazante respondió a un acto cultural de los jóvenes y las víctimas la pintura de un mural en la vía que conduce a una de sus numerosas haciendas”, expresó el dirigente político.
El nuevo enfrentamiento entre ambas figuras revive una de las rivalidades políticas más fuertes y polarizantes de las últimas décadas en Colombia, en un momento donde el país atraviesa un ambiente preelectoral cada vez más tenso y marcado por confrontaciones públicas entre distintos sectores ideológicos.