“Un homenaje para mi padre sería no entregarle el país a Cepeda”, hija de Vargas Lleras
Clemencia Vargas aseguró que el mayor homenaje a la memoria de su padre es impedir la continuidad del actual rumbo del país y llamó a la oposición a unirse.

La muerte de Germán Vargas Lleras volvió a sacudir el panorama político colombiano. En medio del duelo familiar, su hija Clemencia Vargas lanzó un mensaje cargado de contenido político al asegurar que el mejor legado que pueden honrar los colombianos es votar “masivamente” contra Iván Cepeda y evitar la continuidad del actual proyecto político en el país.
Durante una entrevista en Mañanas Blu, Clemencia habló no solo del hombre que conoció como padre y abuelo, sino también del dirigente político que, según ella, dedicó su vida a intentar cambiar el rumbo del país. Sus declaraciones rápidamente encendieron reacciones por el tono frontal con el que llamó a la oposición a unirse de cara a las próximas elecciones.

Foto: Seguimiento
“Si hoy quisiéramos algún legado de Germán Vargas Lleras, sería salir a que por ningún motivo le entregáramos este país a Cepeda y sus secuaces”, afirmó, dejando claro que, para ella, el homenaje más importante no pasa por discursos o ceremonias, sino por las urnas.
Clemencia aseguró que Vargas Lleras veía con preocupación el rumbo político de Colombia y advertía constantemente sobre el riesgo de una oposición dividida. Según dijo, el exvicepresidente estaba convencido de que los egos y las fracturas internas terminarían favoreciendo la continuidad del actual modelo de gobierno.

En medio de la conversación, también defendió el legado político de su padre y aseguró que el país fue “injusto” con él. Lo describió como un hombre obsesionado con ejecutar obras y cumplir resultados, más que con hacer discursos. A su juicio, ese estilo directo y confrontacional terminó alejándolo electoralmente de la Presidencia.
Sin embargo, lejos de centrarse únicamente en la política, la entrevista dejó ver el lado más íntimo de Vargas Lleras. Clemencia lo recordó como un abuelo entregado, apasionado por su familia y fuerte incluso durante los meses más duros de la enfermedad que finalmente acabó con su vida.

“Nunca se victimizó, nunca se quejó”, expresó al recordar cómo enfrentó el diagnóstico del tumor que deterioró su salud. Una imagen distinta a la del político severo que durante décadas protagonizó algunos de los episodios más intensos de la política colombiana.