“Se repetirá”: experto lanza dura advertencia sobre crisis en Córdoba
El agua no dio tregua. En cuestión de días, convirtió calles en ríos, cultivos en lagunas interminables y hogares en recuerdos cubiertos de barro. Hoy, más de 120.000 personas sobreviven entre la incertidumbre y la pérdida en el departamento de Córdoba, donde 24 de sus 30 municipios permanecen bajo el agua tras una de las temporadas invernales más devastadoras de los últimos años.
Los desbordamientos del Río Sinú, el Río San Jorge y el Canalete han agravado un panorama crítico que ya deja más de 40.000 hectáreas inundadas, viviendas destruidas y familias enteras evacuadas. El gobernador Erasmo Zuleta advirtió que cerca del 80 % del territorio departamental registra afectaciones, mientras la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres mantiene activos los planes de respuesta ante la magnitud de la emergencia.
La preocupación crece ante las advertencias del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), que prevé más lluvias en las próximas semanas. En medio del drama, expertos internacionales recuerdan que este tipo de fenómenos extremos serán cada vez más frecuentes debido al cambio climático, una realidad que ya dejó lecciones dolorosas en Europa.
En Alemania, la tragedia del valle del Ahr en 2021 demostró que ni siquiera los sistemas de emergencia más robustos están completamente preparados para lluvias sin precedentes. Johannes Jung, subinspector de desastres en esa región, advierte que la clave no está solo en la infraestructura, sino en la anticipación y la cultura de prevención: alertas tempranas oportunas pueden salvar vidas, incluso cuando el agua parece imparable.
Para Córdoba, el desafío es doble: atender a los miles de damnificados y, al mismo tiempo, fortalecer su resiliencia frente a un futuro climático incierto. La experiencia internacional subraya que la prevención, la educación comunitaria y la planificación estratégica no son opcionales, sino esenciales para enfrentar emergencias que, según los expertos, podrían repetirse con mayor intensidad en los próximos años.