Así quedó Venezuela luego del devastador terremoto de 7,5
Momentos de terror vive Venezuela tras un poderoso terremoto que alcanzó magnitudes de 7,2 y 7,5, según reportes del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS). El sismo tuvo su epicentro cerca de San Felipe, en el estado Yaracuy, y fue seguido por una fuerte réplica cerca del municipio de Yumare. El movimiento se sintió con intensidad en Caracas, La Guaira, Miranda, Carabobo, Trujillo y otras regiones, además de ser percibido en varias ciudades de Colombia.

Las primeras imágenes muestran edificios colapsados, viviendas con graves daños y escenas de pánico en distintos puntos del país. En Caracas, decenas de personas evacuaron sus apartamentos mientras otras quedaron atrapadas entre los escombros. Testigos aseguraron que los ventanales estallaron, aparecieron grietas en las edificaciones y el movimiento fue el más fuerte que han sentido en sus vidas. En el Aeropuerto Internacional de Maiquetía, pasajeros corrieron desesperados mientras se registraban daños estructurales.
Ante la emergencia, el Gobierno venezolano desplegó organismos de socorro, Protección Civil, bomberos y cuerpos policiales para atender la situación. Además, suspendió el suministro de gas natural como medida preventiva para evitar explosiones por posibles fugas. En varias zonas también se reportaron interrupciones del servicio de energía eléctrica, internet y telefonía, complicando las labores de comunicación y respuesta.
El Sistema de Alerta de Tsunamis de Estados Unidos emitió alertas para Venezuela, Aruba y Bonaire, así como avisos preventivos para Puerto Rico y las Islas Vírgenes Británicas. Entretanto, el USGS advirtió que podrían presentarse nuevas réplicas de gran intensidad y que existe una alta probabilidad de víctimas y mayores daños debido a la magnitud del terremoto.
Las autoridades mantienen la evaluación de las afectaciones y pidieron a la población permanecer fuera de edificios comprometidos, conservar la calma y seguir únicamente la información oficial, mientras continúan las labores de búsqueda y rescate en las zonas más golpeadas por el desastre.