Papa León XIV pide cese al fuego y expresa dolor por las víctimas del tifón en Filipinas

En un mensaje cargado de sensibilidad y esperanza, el papa León XIV hizo un llamado urgente a poner fin a los combates en las zonas afectadas por la guerra y a retomar con firmeza las negociaciones de paz. Desde la ventana del Palacio Apostólico del Vaticano, durante el rezo del ángelus dominical, el pontífice recordó a las víctimas civiles y a todos los inocentes que han perdido la vida en medio de los enfrentamientos.
“En los últimos días hemos rezado por los difuntos, y entre ellos, lamentablemente, hay muchos que fueron asesinados en los combates y bombardeos, aunque eran civiles, niños, ancianos, enfermos”, expresó con tono conmovido.
El Santo Padre insistió en que la mejor manera de honrar su memoria es cesar el fuego y avanzar hacia un diálogo que ponga fin al sufrimiento de millones de personas. También agradeció a quienes, desde diferentes ámbitos, trabajan por la reconciliación y la paz mundial.
En su mismo mensaje, el Papa extendió su solidaridad con el pueblo de Filipinas, tras el devastador paso del tifón Kalmaegi, que dejó más de 220 muertos y un centenar de desaparecidos.
“Rezo por los difuntos y sus familias, por los heridos y los desplazados”, dijo el pontífice, recordando además que el país se prepara para la llegada de otro fenómeno natural, el supertifón Fung-wong, que podría agravar la emergencia humanitaria.
Las autoridades filipinas han evacuado a casi medio millón de personas mientras continúan los esfuerzos de rescate y recuperación en las zonas afectadas.
Con este doble llamado, el papa León XIV invitó al mundo a no ser indiferente ante el dolor ajeno y a seguir construyendo, con acciones concretas, los caminos de la paz y la esperanza.