“Queremos justicia, no excusas”: Crece la indignación en Ciénaga de Oro por libertad de conductor involucrado en tragedia vial

La rabia y el dolor siguen creciendo en Ciénaga de Oro tras la presunta libertad del conductor involucrado en el accidente que acabó con la vida de tres integrantes de una misma familia. En medio del bloqueo de la Troncal de Occidente, habitantes del municipio lanzaron fuertes cuestionamientos contra la Fiscalía y advirtieron que mantendrán la protesta hasta obtener respuestas.
Uno de los pronunciamientos más contundentes fue el de Isaac Camilo, ciudadano que participó en las manifestaciones y aseguró que la comunidad siente que nuevamente las víctimas quedan en el abandono mientras el proceso judicial avanza sin claridad.
“Vamos a durar aquí con esta vía cerrada hasta que lo capturen y lo lleven ante la justicia”, expresó durante la jornada de protesta, marcada por lágrimas, pancartas y reclamos ciudadanos.
Los manifestantes exigen explicaciones sobre las razones por las cuales el conductor involucrado habría quedado en libertad pese a que, según denuncian, fue capturado en flagrancia tras el accidente que dejó tres víctimas fatales y una menor gravemente herida.
Además, cuestionaron el procedimiento realizado por las autoridades luego del siniestro, señalando que el traslado del caso hacia Cereté ha generado sospechas y desconfianza entre la comunidad.
“Nos tienen que explicar por qué dejaron en libertad a este tipo que nos quitó la vida de tres orenses”, reclamó Isaac Camilo, mientras decenas de ciudadanos apoyaban el bloqueo sobre la vía nacional.
La indignación creció aún más por las versiones que circulan entre habitantes del municipio sobre posibles influencias o presuntos privilegios alrededor del caso, situación que hasta ahora no ha sido confirmada oficialmente por las autoridades judiciales.
Mientras tanto, las familias de Hernán Antonio Yánez Ortiz, Arelis del Carmen Ospino Martínez y el menor Luis Miguel Yánez Sánchez siguen enfrentando el duelo por una tragedia que sacudió profundamente a Córdoba.
En las calles de Ciénaga de Oro, el clamor hoy no solo es por justicia. También es un grito de impotencia de una comunidad que siente que tres vidas no pueden quedar reducidas a un expediente más.