El Día Internacional del zurdo: Hoy se celebra la singularidad y el aporte de los zurdos en el mundo
Hoy 13 de agosto se conmemora el Día Internacional del Zurdo, una fecha especial para reconocer y celebrar la singularidad y las contribuciones de las personas zurdas en un mundo predominantemente diestro. Esta efeméride, instaurada en 1992 por el Left-Handers Club de Londres, busca aumentar la conciencia sobre los desafíos específicos que enfrentan los zurdos y promover la igualdad. En un día dedicado a la celebración de esta minoría, se pone de relieve tanto las dificultades cotidianas como la necesidad de diseñar herramientas y espacios que consideren sus necesidades particulares.
Desde su creación, el Día Internacional del Zurdo ha servido como una plataforma para destacar la importancia de considerar las necesidades de los zurdos en el diseño de herramientas y espacios. En muchas ocasiones, los objetos cotidianos y los entornos no están pensados para las personas que utilizan la mano izquierda, lo que puede generar inconvenientes y barreras. Por ejemplo, las tijeras, los bolígrafos y los muebles de oficina a menudo están diseñados con un enfoque diestro, lo que puede hacer que los zurdos experimenten dificultades innecesarias. La conmemoración de este día también busca sensibilizar a la población mayoritariamente diestra sobre estas dificultades y promover una mayor inclusión y accesibilidad.
A nivel global, se estima que aproximadamente el 10,6% de la población es zurda, según un metaanálisis conocido como Human Handedness. Este porcentaje, que varía entre el 9,3% y el 18,1% dependiendo de la metodología utilizada, representa alrededor de 790 millones de personas que utilizan su mano izquierda para realizar la mayoría de las tareas. Este dato no solo resalta la presencia significativa de zurdos en la población, sino que también pone de manifiesto las características físicas y de desarrollo específicas que acompañan a esta lateralidad. No obstante, en muchas culturas, los zurdos han enfrentado presiones para adaptarse a un mundo diseñado para diestros, lo que ha llevado a la imposición de escribir y realizar otras tareas con la mano derecha debido a creencias y supersticiones negativas asociadas con la zurdera.
Las personas zurdas presenta diferencias morfológicas en comparación con el de los diestros. En particular, los zurdos suelen tener un mayor peso funcional en el hemisferio derecho del cerebro, ya que su mano dominante es la izquierda. En contraste, los diestros suelen tener un hemisferio izquierdo más desarrollado para funciones relacionadas con el lenguaje. Según el doctor en neurociencias Diego Redolar de la Universidad Abierta de Cataluña, los zurdos pueden tener una ventaja en términos de la redundancia del lenguaje. “Para el lenguaje, el hecho de ser zurdo puede ser un aspecto positivo si el lenguaje está en los dos hemisferios. Una persona diestra que tiene una lesión que afecta al hemisferio izquierdo, a las áreas del lenguaje, pierde el lenguaje por completo. Sin embargo, una persona zurda que tenga el lenguaje en los dos hemisferios, aunque la lesión afecte a uno de los dos hemisferios, el otro todavía queda, y, por tanto, la pérdida funcional, en este caso el lenguaje, suele ser menor”, explicó Redolar.
Un estudio realizado por expertos de la Universidad de Oxford ha revelado que la lateralidad, es decir, la preferencia por el uso de una mano sobre la otra, tiene una base genética. Las investigaciones han identificado varias regiones genéticas asociadas con el desarrollo y la estructura del cerebro, lo que sugiere que las diferencias entre diestros y zurdos están arraigadas en el ADN. Estas diferencias morfológicas, especialmente en las regiones cerebrales asociadas con el lenguaje, podrían otorgar a los zurdos ventajas específicas en ciertas habilidades verbales.
Porque los zurdos también tienen derechos: ¡Feliz día internacional del zurdo!#DíaDelZurdo pic.twitter.com/cKdAQw8CVl
— Simpsonito (@SoySimpsonito) August 13, 2024
El Día Internacional del Zurdo no solo celebra la singularidad de las personas zurdas, sino que también sirve como un recordatorio de la necesidad de adaptar nuestro entorno y nuestras herramientas para ser más inclusivos. Al reconocer y valorar las contribuciones y desafíos de los zurdos, podemos avanzar hacia una sociedad más equitativa y comprensiva para todos.