Córdoba

Tras 27 años de espera, familia de Jorge Eliécer pudo despedirlo en Tierralta

Durante casi tres décadas, la familia de Jorge Eliécer Ramos Algarín esperó respuestas sobre su paradero. Su cuerpo fue recuperado en una zona selvática del Chocó y, tras un largo proceso forense, finalmente fue identificado y entregado a sus seres queridos en Tierralta, Córdoba.

Veintisiete años tuvieron que pasar para que la familia de Jorge Eliécer Ramos Algarín pudiera cerrar uno de los capítulos más dolorosos de su historia. Este 24 de septiembre, sus restos fueron entregados dignamente en Tierralta, luego de ser recuperados en la cuenca del río Salaquí, en jurisdicción de Riosucio, Chocó.

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La historia se remonta al 6 de abril de 1999, en medio de la llamada ‘Operación Siete Enanitos’. Según la reconstrucción del caso, Jorge Eliécer se movilizaba por la vereda Arenal Medio cuando perdió la vida en medio de la acción de un grupo armado. Días después, habitantes de la zona enterraron su cuerpo de manera precaria, en un contexto marcado por el miedo y la violencia.

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Eliécer

Con el paso de los años, la vegetación cambió y las referencias del lugar donde había sido sepultado desaparecieron. Para su esposa, hijo, hermanas y demás familiares comenzó entonces una larga espera que solo empezó a tener nuevas respuestas en 2023, cuando solicitaron formalmente su búsqueda.

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Tras recoger testimonios, revisar información documental y reconstruir posibles puntos de ubicación, un equipo de búsqueda llegó entre enero y febrero de 2024 a varias zonas de interés forense en la cuenca del río Salaquí. Allí fueron recuperados diez cuerpos; uno de ellos correspondía a Jorge Eliécer.

Sin embargo, el hallazgo no significó una identificación inmediata. Durante casi dos años se adelantaron estudios de necropsia, odontología, antropología y genética forense, además de la toma de muestras a familiares residentes en Córdoba.

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Finalmente, los análisis confirmaron que el cuerpo recuperado en territorio chocoano pertenecía a Jorge Eliécer Ramos Algarín. La noticia permitió ponerle fin a 27 años de incertidumbre y abrió paso a su retorno a Tierralta.

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La entrega estuvo acompañada por familiares, quienes participaron en una ceremonia religiosa y posteriormente en la inhumación. Su hermana, Luz Mary Ramos, lo recordó como un hombre alegre, amante de la ganadería, los caballos y la pesca.

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“Ya por fin estamos tranquilos y Jorge Eliécer descansando en paz”, expresó la mujer durante la despedida.

La identificación fue posible mediante un trabajo de búsqueda desarrollado entre equipos de Urabá y Córdoba, junto con los análisis del Instituto Nacional de Medicina Legal. Más allá de los procedimientos técnicos, para la familia significó recuperar la posibilidad de despedir a Jorge Eliécer después de casi tres décadas sin saber con certeza dónde estaba.

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