“Petro habría estado a punto de morir por una sobredosis y otros gobernaban el país”: María Jimena Duzán
Nuevas revelaciones sobre la vida privada del expresidente Gustavo Petro vuelven a generar controversia en Colombia. La periodista María Jimena Duzán publicó este domingo 8 de noviembre una columna titulada Se los dije, en la que retoma sus denuncias de 2023 y presenta nuevos señalamientos sobre un supuesto consumo de drogas durante la anterior administración.
Según la columnista, personas que tuvieron cercanía con el entonces mandatario le entregaron testimonios sobre presuntas fiestas en las que se habrían consumido diferentes sustancias psicoactivas. Una de las afirmaciones más delicadas señala que Petro habría estado cerca de perder la vida por una supuesta sobredosis, versión que Duzán atribuye a dos fuentes cuyas identidades mantiene bajo reserva.
La periodista también cuestionó las ausencias del exmandatario durante su gestión, al plantear que estos episodios habrían afectado el ejercicio de sus funciones y permitido que otras personas de su entorno asumieran decisiones importantes. Incluso sugirió que determinadas situaciones de su vida privada pudieron hacerlo vulnerable a presiones externas, aunque no presentó una conclusión judicial que respaldara esos señalamientos.
Duzán recordó que el 5 de noviembre de 2023 ya había publicado una columna en la que planteaba inquietudes similares sobre un posible problema de adicción. En aquella oportunidad, Petro rechazó las insinuaciones y respondió públicamente: “La única adicción que tengo es al café por las mañanas”.
En su nueva publicación, la comunicadora también menciona al exalcalde de Barranquilla, Álex Char, al establecer comparaciones relacionadas con presuntos hábitos de fiesta y el comportamiento de figuras políticas.
Estas declaraciones surgen en medio de otros cuestionamientos sobre la vida privada del expresidente y su posible relación con el funcionamiento del Gobierno. Sin embargo, los testimonios citados por Duzán no constituyen pruebas médicas ni judiciales de una adicción o una sobredosis, por lo que las afirmaciones deben entenderse como señalamientos de la periodista que aún requieren corroboración independiente.
La controversia vuelve a abrir el debate sobre los límites de la vida privada de los gobernantes y la responsabilidad pública cuando existen denuncias sobre situaciones que presuntamente pudieron afectar el ejercicio del poder.