El río Sinú amaneció cubierto de taruya y genera preocupación
Una imagen poco habitual sorprende a quienes transitan por la Ronda del Sinú, en Montería. El río que atraviesa la capital cordobesa presenta grandes acumulaciones de taruya que flotan sobre sus aguas y son arrastradas por la corriente, formando una especie de alfombra verde que ha transformado el paisaje.
Según la información conocida, este fenómeno estaría relacionado con las recientes lluvias en la cuenca alta del río Sinú y las descargas reguladas de la hidroeléctrica de Urrá. El incremento del caudal actuaría como una especie de escoba hidráulica, desprendiendo la vegetación acumulada en ciénagas, curvas y caños de sectores como Tierralta, Valencia y la zona rural de Montería.
Aunque la taruya es una planta acuática que forma parte de los ecosistemas naturales, su acumulación en grandes cantidades puede generar dificultades para la navegación de embarcaciones pequeñas, además de representar un desafío para el manejo ambiental del río.
La presencia de estas extensas masas de vegetación también ha despertado la curiosidad de quienes recorren la Ronda del Sinú, donde el movimiento de las plantas sobre el agua se ha convertido en una escena llamativa.
Ante esta situación, resulta importante mantener la vigilancia sobre el comportamiento del río y la acumulación de material vegetal, especialmente en puntos donde pueda dificultar el tránsito de embarcaciones o afectar las condiciones del ecosistema.