“No vamos a permitir que el narcoterrorismo intimide al periodismo colombiano”: presidente De La Espriella
El presidente Abelardo De La Espriella anunció medidas de protección para periodistas y trabajadores de medios de comunicación, luego de conocerse alertas sobre presuntos planes de ataques atribuidos al ELN.
Las amenazas contra importantes medios de comunicación en Colombia encendieron las alarmas de seguridad. Este domingo 8 de noviembre, el presidente Abelardo De La Espriella anunció instrucciones para reforzar la protección de diferentes organizaciones periodísticas, ante información de inteligencia que advierte sobre posibles atentados contra sus instalaciones.
Según las alertas conocidas, entre los posibles objetivos estarían las sedes de RCN y Caracol Televisión. La situación generó preocupación después de que, durante la noche del sábado, la sede de Caracol Televisión en Bogotá fuera evacuada preventivamente por una amenaza de bomba. Las autoridades informaron posteriormente que no habían encontrado evidencia de explosivos en el lugar.
Frente a este panorama, el jefe de Estado aseguró que su Gobierno no permitirá que las organizaciones armadas ilegales intimiden a los periodistas ni interfieran con el ejercicio de la libertad de prensa. “Ningún grupo narcoterrorista va a silenciar a los medios de comunicación mediante amenazas”, manifestó el mandatario, según el pronunciamiento divulgado.
De La Espriella señaló que impartió instrucciones para desplegar las capacidades de seguridad del Estado y proteger a los trabajadores, periodistas y familias vinculadas a los medios que estarían bajo amenaza. Asimismo, anunció el fortalecimiento de las medidas de protección para la revista SEMANA.
Las alertas se presentan en medio de una situación de orden público marcada por recientes acciones violentas de grupos armados ilegales. Por ahora, las amenazas contra los medios continúan bajo evaluación de las autoridades y no se ha establecido públicamente la responsabilidad del ELN en los presuntos planes de atentado.
La prioridad será prevenir cualquier ataque y garantizar que los periodistas puedan continuar desarrollando su labor informativa sin amenazas ni intimidaciones.
