“No vamos a retroceder ni un milímetro”: De la Espriella tras atentados en Tolima, Huila y Cauca
El presidente Abelardo de la Espriella rechazó los recientes atentados con explosivos registrados en diferentes regiones de Colombia, que dejaron víctimas mortales, heridos y daños materiales. El mandatario anunció que intensificará las operaciones militares contra las estructuras criminales y reforzará la seguridad en los territorios afectados.
Una nueva ola de violencia ha golpeado a Colombia, dejando familias de luto y comunidades atemorizadas. Los recientes ataques registrados en Planadas, Tolima; Algeciras, Huila; y diferentes municipios del Cauca provocaron un pronunciamiento del presidente Abelardo de la Espriella, quien aseguró que su Gobierno no dará marcha atrás en la lucha contra los grupos armados responsables de estos hechos.
Uno de los episodios más dolorosos ocurrió durante la noche del domingo 1 de noviembre en Planadas, Tolima, donde un atentado con explosivos dejó cuatro personas fallecidas, entre ellas una bebé de apenas dos meses de nacida, y 17 heridos, según el balance preliminar. La detonación también ocasionó daños en viviendas e infraestructura cercana, aumentando la angustia entre los habitantes del municipio.
La violencia también cobró la vida del patrullero Julián Esmith Castaño López en Algeciras, Huila, tras la explosión de una motocicleta cargada con explosivos. El ataque dejó además varios policías y civiles lesionados. A estos hechos se sumaron las afectaciones registradas en municipios del Cauca, entre ellos Balboa, La Sierra y Totoró, donde también se reportaron acciones violentas.
Ante este panorama, De la Espriella lanzó una contundente advertencia: “No vamos a retroceder ni un milímetro”. El mandatario afirmó que utilizará las capacidades del Estado para enfrentar a las organizaciones criminales y ordenó fortalecer la presencia de la Fuerza Pública, intensificar las operaciones y adoptar medidas especiales de seguridad en las zonas afectadas.
Del La Espriella también anunció que continuarán los bombardeos contra objetivos militares legítimos, se incrementarán las operaciones especiales y se avanzará en la reactivación de las fumigaciones, conforme a lo establecido por la ley. Estas medidas, según el Gobierno, buscan debilitar las estructuras armadas e impedir nuevos ataques contra la población civil y los uniformados.
Mientras se anuncian nuevas acciones de seguridad, las familias afectadas enfrentan las consecuencias de los atentados y esperan respuestas sobre los responsables. La preocupación persiste en las comunidades golpeadas por la violencia, donde la principal petición es recuperar la tranquilidad y evitar que nuevos ataques sigan cobrando vidas.