“No ayudamos en su salida”: Marco Rubio niega apoyo de EE. UU. a Flávio Bolsonaro
La salida de Flávio Bolsonaro de Brasil rumbo a Estados Unidos sigue generando controversia internacional. Este sábado 31 de octubre, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, negó que el Gobierno de Donald Trump hubiera participado en la organización del viaje del excandidato presidencial, quien abandonó su país después de perder las elecciones frente a Luiz Inácio Lula da Silva, en medio de investigaciones judiciales por presunta corrupción.
“No participamos en ninguno de los preparativos que hizo para salir”, aseguró Rubio durante una rueda de prensa al finalizar la reunión de ministros de Exteriores del G20, celebrada en Atlanta. El funcionario explicó que la única intervención de Trump fue autorizar el ingreso de Bolsonaro a territorio estadounidense mediante un permiso temporal.
Sin embargo, la versión del Gobierno estadounidense contrasta con información publicada por The New York Times. Según fuentes citadas por ese periódico, Jason Miller, asesor cercano a Trump, habría gestionado el avión privado utilizado por Bolsonaro, su esposa y sus dos hijas para viajar hacia Estados Unidos. La familia salió de Brasil, pasó por Argentina, hizo una escala en Guayaquil, Ecuador, y finalmente llegó a Miami el miércoles 28 de octubre.
La salida del excandidato también ha despertado cuestionamientos porque se produjo después de que las autoridades judiciales brasileñas ordenaran la entrega de sus pasaportes en el marco de una investigación. Bolsonaro ha negado las irregularidades que se le atribuyen y cuestionado los resultados electorales. Mientras tanto, el episodio ha aumentado las tensiones entre Washington y Brasilia.
En medio de la controversia, Marco Rubio sostuvo un encuentro con el canciller brasileño, Mauro Vieira, durante la reunión del G20. El secretario de Estado confirmó que ambos conversaron y expresó su expectativa de volver a coincidir en el próximo encuentro del G7. Por ahora, persisten los interrogantes sobre la participación de personas cercanas a Trump en los preparativos del viaje de Bolsonaro.