¡Venezuela vuelve a las calles! oposición exige elecciones y el retorno de María Corina Machado
La movilización convocada por Vente Venezuela plantea tres exigencias centrales: un cronograma electoral inmediato, la liberación de los presos políticos y garantías para el retorno de la líder opositora. La jornada se desarrolla en medio de la desconfianza hacia las negociaciones políticas y de una convocatoria paralela del oficialismo en Caracas.
La oposición venezolana vuelve a movilizarse este jueves en las principales ciudades del país para exigir avances concretos hacia una transición democrática, la convocatoria de elecciones presidenciales y el regreso seguro de María Corina Machado. La jornada, impulsada por el partido Vente Venezuela (VV), tiene como punto de concentración en Caracas la Plaza Venezuela, a partir de las 4:00 de la tarde, hora local.
La convocatoria se desarrolla en un escenario de tensión política, marcado por las críticas de la dirigencia opositora a las mesas de negociación y por el rechazo a las propuestas que plantean aplazar los comicios presidenciales hasta finales de 2027 o incluso 2028. Para los organizadores, la prolongación de las conversaciones no puede convertirse en una justificación para retrasar indefinidamente el derecho de los venezolanos a elegir a sus gobernantes.
La protesta se articula alrededor de tres demandas principales: la publicación de un cronograma electoral que permita avanzar hacia unas elecciones presidenciales, la liberación efectiva de las personas detenidas por motivos políticos y el establecimiento de garantías para que María Corina Machado pueda regresar a Venezuela y participar en el proceso político nacional.
La dirigencia de Vente Venezuela ha calificado la movilización como una iniciativa pacífica y de carácter histórico, con la que busca recuperar el protagonismo ciudadano y presionar para que las negociaciones políticas produzcan resultados concretos.
El coordinador nacional de organización de Vente Venezuela, Henry Alviares, cuestionó el rumbo de las conversaciones sobre una eventual transición política y advirtió que las negociaciones corren el riesgo de favorecer la permanencia del oficialismo en el poder si no se establecen compromisos claros y plazos definidos.
Alviares criticó especialmente las propuestas que contemplan postergar las elecciones presidenciales durante varios años. A su juicio, esta posibilidad contradice las expectativas de una población que reclama una salida a la crisis política, económica e institucional que atraviesa el país.
“Esa mesa de negociación se está convirtiendo en un taburete de acatamiento y de subordinación a los intereses del régimen. El régimen quiere tiempo y esta mesa de negociación se lo está dando”, afirmó el dirigente opositor.
Frente a ese escenario, Vente Venezuela insiste en la necesidad de avanzar hacia la conformación de un nuevo Consejo Nacional Electoral (CNE), que ofrezca garantías de independencia y transparencia, y de establecer una fecha cercana para la celebración de los comicios presidenciales.
Entre las alternativas planteadas en el debate político figura la propuesta del senador estadounidense Bernie Moreno de realizar elecciones en un plazo de seis meses. La dirigencia opositora considera que la discusión debe centrarse en la definición de una ruta electoral concreta, en lugar de prolongar las negociaciones sin resultados verificables.
“La gente lo que quiere es una elección de carácter presidencial para que inicie una verdadera fase de transición”, sostuvo Alviares.
La oposición considera que la renovación de las autoridades electorales debe formar parte de un proceso más amplio de recuperación institucional. Sin embargo, rechaza que las reformas necesarias se utilicen como argumento para aplazar indefinidamente la convocatoria a las urnas.
La movilización también busca visibilizar la situación de las personas detenidas por razones políticas y de quienes continúan sometidos a procesos judiciales en Venezuela.
Según las cifras expuestas por Alviares, más de 350 presos políticos permanecen detenidos, mientras que más de 15 personas se encuentran enjuiciadas y cerca de 10.000 ciudadanos están sometidos a procesos judiciales. Estos datos fueron atribuidos al dirigente opositor y no constituyen, por sí solos, una verificación independiente de las cifras.
Para Vente Venezuela, la liberación de los detenidos y el cese de la persecución política son condiciones indispensables para avanzar hacia una transición democrática. La organización sostiene que cualquier acuerdo político debe contemplar garantías para el ejercicio de los derechos civiles y políticos, así como medidas que permitan recuperar la confianza en las instituciones.
A estas demandas se suma el deterioro de los servicios públicos, que continúa afectando a amplios sectores de la población. Alviares denunció que en distintas zonas del interior del país se registran racionamientos eléctricos que pueden extenderse entre siete y ocho horas diarias.
La dirigencia opositora vincula estas dificultades con la necesidad de impulsar cambios estructurales en la gestión pública y en las instituciones del Estado. En ese sentido, la protesta pretende reunir las reivindicaciones políticas con las preocupaciones cotidianas de los ciudadanos, desde el acceso a servicios básicos hasta la posibilidad de participar libremente en la vida democrática.
Otro de los ejes de la convocatoria es el retorno de María Corina Machado, principal referente de Vente Venezuela y figura central de la oposición.
De acuerdo con la información expuesta por la organización, Machado permanece fuera de Venezuela, en Panamá, desde diciembre del año pasado. Su regreso es presentado por la dirigencia como una condición importante para fortalecer la unidad opositora y avanzar en la construcción de una alternativa política capaz de impulsar una transición democrática.
“Eso es lo que más quisiéramos nosotros, que María Corina esté aquí. Es su lugar, es su deseo y además es el compromiso con el pueblo venezolano para construir un gran acuerdo de unidad nacional”, manifestó Alviares.
La exigencia busca situar el retorno de la dirigente en el centro del debate sobre las garantías políticas necesarias para una eventual apertura democrática. Para Vente Venezuela, su participación en el país debe estar acompañada de condiciones de seguridad y del respeto a sus derechos políticos.
La discusión también abarca la posibilidad de reformar distintas instituciones del Estado. Mientras algunos sectores sostienen que desmontar la estructura institucional vinculada al chavismo requeriría varios años, la oposición defiende que los cambios pueden ejecutarse de forma simultánea.
Entre las reformas planteadas figuran la renovación del Tribunal Supremo de Justicia, la revisión del marco legal y la elección de nuevas autoridades del CNE. La dirigencia opositora considera que estas medidas no deberían impedir la fijación de un calendario electoral ni convertirse en una excusa para posponer el voto.
Asimismo, cuestiona la continuidad en el poder de figuras como Delcy Rodríguez y Diosdado Cabello, a quienes responsabiliza de mantener estructuras de control político y prácticas represivas.
La jornada opositora se desarrolla también en medio de una disputa por el espacio público en la capital venezolana.
La convocatoria de Vente Venezuela establece la Plaza Venezuela como punto de concentración a las 4:00 de la tarde, con la intención de realizar una protesta pacífica y reducir el riesgo de enfrentamientos en las calles.
Sin embargo, después de conocerse la movilización opositora, el secretario general del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), Diosdado Cabello, anunció una marcha oficialista a partir de las 2:00 de la tarde desde el Paseo de la Resistencia Indígena, ubicado a poca distancia del lugar previsto para la concentración opositora.
Según el anuncio, la movilización chavista se realizaría en conmemoración del Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer de Mama.
La coincidencia de horarios y la proximidad entre ambos puntos de concentración plantean un escenario de tensión logística, en el que la organización de los recorridos y la prevención de posibles incidentes adquieren especial importancia.
La estrategia de convocar movilizaciones paralelas también se habría utilizado la semana anterior, cuando se desarrollaron protestas sindicales del sector salud encabezadas por Mauro Zambrano.
Ante la posibilidad de roces entre los participantes de ambas manifestaciones, Alviares insistió en que la oposición pretende mantener una conducta pacífica y democrática.
“Nosotros somos pacíficos, somos democráticos. La hegemonía del odio, del resentimiento es del lado de ellos y nosotros no vamos a caer en la tentación de entrar en un conflicto que nos parece innecesario”, afirmó.
La movilización representa un nuevo episodio de la disputa política en Venezuela, en un contexto en el que la oposición busca aumentar la presión ciudadana para obtener garantías electorales, mientras cuestiona los plazos y las condiciones de las negociaciones.
La capacidad de convocatoria, el carácter pacífico de las protestas y la respuesta de las autoridades serán factores relevantes para evaluar el alcance de la jornada.
Por ahora, Vente Venezuela insiste en que la salida a la crisis debe incluir elecciones presidenciales con garantías, la liberación de los presos políticos, la recuperación de las instituciones y el retorno de María Corina Machado.
Con las marchas convocadas en distintas capitales del país, la oposición intenta mantener sus demandas en el centro de la agenda nacional y enviar un mensaje contra cualquier fórmula de negociación que, a su juicio, prolongue la incertidumbre política.
La jornada vuelve a poner sobre la mesa una de las principales interrogantes del escenario venezolano: si las negociaciones en curso podrán traducirse en compromisos verificables para una transición democrática o si continuarán las diferencias sobre los tiempos, las garantías y las condiciones para celebrar nuevas elecciones presidenciales.