¡Curul en riesgo! Wadith Manzur enfrenta la posible aplicación de la silla vacía
El Senado rechazó la solicitud del congresista electo Wadith Manzur para juramentarse de manera virtual o desde su lugar de reclusión. La decisión deja en suspenso la representación obtenida por el conservador y abre un nuevo debate jurídico sobre el futuro de su curul para el periodo 2026-2030.
El camino de Wadith Manzur Imbett para regresar al Congreso sufrió un nuevo revés. La Secretaría General del Senado negó la solicitud presentada por el dirigente conservador para posesionarse desde el lugar donde permanece privado de la libertad por el escándalo de corrupción de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, Ungrd.
Manzur había pedido que se le permitiera jurar el cargo de manera virtual o que una comisión se desplazara hasta la Escuela de Carabineros de la Policía, en Bogotá, donde se encuentra recluido desde marzo por orden de la Corte Suprema de Justicia.
Sin embargo, el Senado concluyó que la posesión de los congresistas debe realizarse dentro del ámbito institucional de la corporación y cumpliendo las solemnidades establecidas en su reglamento. Por esa razón, señaló que no existe una norma que permita habilitar una juramentación a distancia o desde un centro de reclusión.
La decisión mantiene a Manzur sin poder ejercer como senador, pese a haber sido elegido para el periodo 2026-2030 con más de 134.000 votos y convertirse en el segundo candidato más votado del Partido Conservador.
El dirigente cordobés se encuentra vinculado a una investigación por presunto cohecho impropio dentro del entramado de corrupción de la Ungrd. La Corte Suprema ordenó su captura el pasado 11 de marzo y posteriormente mantuvo en firme el llamado a juicio en su contra. Manzur conserva la presunción de inocencia mientras no exista una condena definitiva.
¿Qué pasará con la curul?
Aunque en sectores políticos ya se habla de la aplicación de la denominada “silla vacía”, el futuro del escaño todavía deberá definirse jurídicamente. La negativa del Senado no significa por sí sola que Manzur haya perdido definitivamente su curul.
El Consejo de Estado podría entrar a determinar si la imposibilidad de posesionarse dentro del plazo legal está justificada por una situación de fuerza mayor o si existen razones para iniciar un proceso de pérdida de investidura. El Senado reconoció que la medida privativa de la libertad y los intentos realizados por el congresista para juramentarse podrían ser valorados posteriormente por un juez.
La figura de la silla vacía impide que los partidos reemplacen a congresistas afectados por determinadas decisiones judiciales relacionadas con delitos graves, entre ellos algunos delitos dolosos contra la administración pública. Su aplicación depende de las condiciones establecidas en el artículo 134 de la Constitución y no únicamente de una decisión administrativa del Senado.
Mientras se resuelve el panorama, la curul obtenida por Manzur permanecerá sin ser ejercida y el Partido Conservador no podrá ocuparla automáticamente con el siguiente candidato de su lista. Si el congresista recupera la libertad y no pierde sus derechos políticos, podría intentar posesionarse más adelante.
El caso abre una nueva discusión sobre los límites de la representación política cuando un congresista electo enfrenta un proceso penal antes de asumir el cargo. Por ahora, Wadith Manzur seguirá por fuera del Capitolio y serán los tribunales los que tengan la última palabra sobre su futuro en el Senado.