¿Se apresuró? Petro da por ganador a Pedro Castillo y celebra derrota de Keiko Fujimori
Aunque en Perú todavía no existe un resultado oficial definitivo de las elecciones presidenciales, el presidente Gustavo Petro decidió anticiparse y celebrar públicamente una supuesta victoria del candidato progresista Roberto Sánchez sobre Keiko Fujimori. El mandatario colombiano publicó un mensaje en redes sociales cuando aún faltaban miles de votos por contabilizar y la diferencia entre ambos aspirantes seguía siendo mínima.
“El progresismo acaba de ganar la presidencia del Perú”, escribió Petro, dando prácticamente por cerrado un proceso electoral que todavía mantiene en vilo al vecino país. Con más del 90 % de las actas escrutadas, la distancia entre los candidatos seguía siendo inferior al 1 %, por lo que el resultado continuaba abierto.
En su mensaje, el jefe de Estado también aseguró que “ha sido reivindicado Pedro Castillo por el mismo pueblo del Perú”, reavivando una de las controversias diplomáticas más sensibles entre ambos países. Petro fue uno de los principales defensores del expresidente peruano tras su salida del poder, postura que provocó una fuerte crisis con el gobierno de Dina Boluarte y llevó al retiro del embajador colombiano en 2023.
Pero el entusiasmo del mandatario no terminó ahí. Petro incluso anunció que restablecería plenamente las relaciones diplomáticas con Perú y propondría una integración entre el Pacto Andino y Mercosur, como si el nuevo gobierno ya estuviera definido. El anuncio llamó la atención porque fue realizado antes de que las autoridades electorales peruanas oficializaran un ganador.
La situación también tiene eco en la política colombiana. A menos de dos semanas de la segunda vuelta presidencial, la contienda peruana se ha convertido en un espejo de la polarización que vive Colombia, donde Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella se disputan la Presidencia. De hecho, De la Espriella sostuvo recientemente una conversación con Keiko Fujimori para expresarle su respaldo antes de la jornada electoral.
Mientras en Perú continúan contando votos, Petro ya levantó la copa. La pregunta ahora es si la celebración fue una jugada política adelantada o un pronóstico que podría terminar jugándole una mala pasada.