Liberalismo se juega su carta presidencial en casa de Gaviria
El Partido Liberal entró en horas decisivas. Este martes 7 de abril, la bancada de la colectividad se reunió en la residencia del expresidente César Gaviria para resolver una pregunta que lleva días tensionando al partido: si se la juega por un candidato presidencial o si deja en libertad a su militancia de cara a la primera vuelta del 31 de mayo.
Al encuentro llegaron congresistas en ejercicio y también dirigentes recién elegidos. La dinámica, según lo reportado, es uno a uno: cada legislador expone su posición antes de que la dirección liberal tome una determinación. Sobre la mesa hay dos caminos: cerrar filas alrededor de una campaña o soltar el voto para que cada sector del partido decida por su cuenta.
Liberalismo en la casa Gaviria
La escena retrata una colectividad atravesada por posturas distintas en un momento en que las campañas presidenciales buscan sumar respaldos y los partidos sin candidato propio se volvieron pieza codiciada en el tablero electoral. En ese pulso, el liberalismo no solo define una adhesión: también mide hasta dónde puede sostener una posición común sin agrandar sus fracturas internas.
Más que una reunión de trámite, lo que se mueve en la casa de Gaviria es una decisión con efecto político inmediato. De ese encuentro puede salir un apoyo que incline la balanza en la recta final de la campaña o, por el contrario, una señal de dispersión que confirme que ni siquiera dentro del liberalismo hay consenso sobre a quién entregarle su peso electoral. Esta última lectura es una inferencia basada en la división reportada dentro de los partidos tradicionales y en las opciones que discute hoy la bancada liberal.