Política

“A mí nadie me da plata ni me da órdenes”, De La Espriella insiste en su independencia

Entre el ir y venir de compradores, el pregón de los vendedores y el olor a pescado fresco en plena Semana Santa, la plaza del Oriente de Montería volvió a convertirse en escenario político.

Publicidad

Pero esta vez, más que un ataque, fue un mensaje directo al bolsillo y al esfuerzo diario de la gente.

En medio de comerciantes, campesinos, mototaxistas y emprendedores que mueven la economía popular, el candidato presidencial Abelardo De La Espriella lanzó una frase que buscó conectar con quienes viven del trabajo diario:

Publicidad

“A mí nadie me da plata ni me da órdenes”.

El mensaje cayó como eco entre quienes, desde temprano, levantan sus negocios sin padrinos políticos ni ayudas del Estado, acostumbrados a producir, vender y sobrevivir con lo propio.

De La Espriella insiste en su independencia

Espriella

Publicidad

De La Espriella insistió en su discurso de independencia, presentándose como una figura alejada de maquinarias y estructuras tradicionales, apelando al sentimiento de miles de colombianos que se identifican con el trabajo duro, la informalidad y el empuje diario.

En una plaza donde no hay discursos ensayados sino realidades crudas, la política se mide distinto: aquí la credibilidad no se promete… se siente.

Y queda sonando en el ambiente:
¿Independencia real o discurso de campaña que busca conquistar al votante de a pie?

Publicidad
Lee también:
Publicidad