Petro responde a Uribe: “No tengo hermanos presos por alianzas asesinas”
El jefe de Estado enumeró una serie de indicadores que, según él, demuestran avances en seguridad y bienestar social.
En las últimas horas, el presidente Gustavo Petro respondió este miércoles a las críticas del expresidente Álvaro Uribe, rechazando de manera tajante los señalamientos que lo vinculan con alianzas criminales. “No tengo hermanos presos por alianzas asesinas con los narcos”, afirmó el mandatario, calificando las acusaciones como calumnias y parte de una campaña política contra su proyecto de gobierno. Durante su intervención, Petro defendió los logros de su administración y la legitimidad de sus medidas en medio de la actual coyuntura electoral.

Respuesta de Petro a Uribe
El jefe de Estado enumeró una serie de indicadores que, según él, demuestran avances en seguridad y bienestar social. Entre estos citó lo que calificó como la mayor incautación de cocaína en la historia del país, un aumento de extradiciones de capos hacia Estados Unidos, y una reducción significativa de la tasa de homicidios respecto a administraciones anteriores. Además destacó disminuciones en la pobreza y el desempleo, así como políticas de inclusión social que habrían fortalecido el poder adquisitivo de los hogares colombianos.
En el ámbito social, Petro resaltó logros como la ampliación de la educación superior pública, la implementación de atención de salud en los hogares y el reconocimiento laboral de las madres comunitarias, perfiles de gestión que, dijo, representan crecimiento y justicia social. En lo económico, sostuvo que su gobierno ha impulsado la producción industrial y agraria, así como medidas para mejorar salarios, acceso a créditos y las condiciones del campo.
Finalmente, el presidente colombiano planteó su propuesta como un llamado a la “unidad del pueblo” orientada a consolidar el progreso y las oportunidades para todas y todos, en contraste con lo que calificó como intentos de “eliminar” su proyecto político. Su respuesta a Uribe se da en un contexto de creciente polarización política y en medio de la campaña electoral que definirá la dirección política del país en los próximos años.