Errores en el proceso salvan a dragoneantes del caso parranda en Itagüí

La Procuraduría General de la Nación ordenó levantar la suspensión provisional de once dragoneantes del Inpec vinculados al escándalo de la parranda vallenata en la cárcel de Itagüí, Antioquia, donde participaron cabecillas de bandas criminales del Valle de Aburrá y artistas como Nelson Velásquez.
La decisión se produjo luego de que el Ministerio Público declarara la nulidad del proceso disciplinario que dio origen a la medida, tras encontrar irregularidades en su trámite inicial. Esto dejó sin sustento jurídico las actuaciones adelantadas, incluida la separación temporal de los funcionarios.
Según la Procuraduría, el proceso se inició de forma indebida al adelantarse simultáneamente la indagación previa y la apertura de la investigación disciplinaria, sin respetar la secuencia legal. Esta situación vulneró el debido proceso, por lo que ahora todas las decisiones deberán revisarse bajo los parámetros correctos.
Por el momento, los dragoneantes podrán retomar sus funciones mientras las autoridades definen cómo reiniciar el proceso. En paralelo, el Gobierno evalúa el traslado de los cabecillas involucrados, medida ordenada por el presidente Gustavo Petro, teniendo en cuenta que estos hacen parte de diálogos de paz actualmente suspendidos.
Las investigaciones posteriores evidenciaron graves fallas en los controles del penal, como el ingreso irregular de personas, bebidas alcohólicas y equipos de sonido, así como la posible participación de funcionarios en la logística del evento. Además, se conoció que la cárcel llevaba varios años sin un sistema adecuado de cámaras de seguridad, lo que dificultó la recolección de pruebas y el esclarecimiento de responsabilidades.