Estas son las EPS intervenidas que entrarían en liquidación tras la orden de Gustavo Petro: crece la incertidumbre entre los pacientes
Ocho EPS intervenidas concentran el 43 % de los usuarios del sistema y podrían desaparecer; el Gobierno evalúa que Nueva EPS absorba a los pacientes afectados.
En medio de la creciente crisis del sistema de salud en Colombia, el Gobierno Nacional anunció una decisión drástica que podría redefinir la prestación de los servicios médicos en el país. Durante el más reciente consejo de ministros, el presidente Gustavo Petro ordenó avanzar en la liquidación de las EPS que se encuentren en quiebra, argumentando que no existen alternativas tras el hundimiento de la reforma a la salud en el Congreso.
El mandatario fue enfático al señalar que el Estado no asumirá las deudas acumuladas por estas entidades, que ascienden a cerca de 50 billones de pesos. En ese sentido, instruyó al ministro de Hacienda, Germán Ávila, y al ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, a ejecutar el proceso de liquidación.

“Todas las EPS que estén en quiebra se liquidan, dentro o fuera; ya no tenemos alternativas”, afirmó el jefe de Estado, marcando un punto de quiebre en la política de salud del país.
El anuncio generó preocupación e incertidumbre entre millones de usuarios, quienes temen por la continuidad de sus tratamientos, citas médicas y acceso a medicamentos. Aunque el Gobierno no ha precisado cuáles entidades serán liquidadas, sí se conocen las EPS actualmente intervenidas y con graves problemas financieros.
Estas son: Nueva EPS, con 10,8 millones de afiliados; Famisanar (2,9 millones); Coosalud (3,2 millones); Asmet Salud (1,8 millones); Emssanar (1,7 millones); Savia Salud (1,6 millones); Servicio Occidental de Salud (750.000) y Capresoca (170.000). En conjunto, estas entidades agrupan cerca del 43 % de la población afiliada al sistema.
De este grupo, Nueva EPS aparece como la única con posibilidad de mantenerse, debido a que el Estado posee el 50 % de su participación, lo que permitiría asumir su cartera y convertirla en eje receptor de los usuarios que queden sin asegurador.
Por ahora, el país entra en una fase de expectativa frente a cómo se ejecutará esta medida y cuáles serán las garantías para los pacientes, en un sistema que enfrenta uno de los momentos más críticos de su historia reciente.