¿QUÉ PLANERÁN ESTE PAR? Benedetti y Roy sorprendidos en reunión privada
El ministro del Interior confirmó el encuentro con el precandidato presidencial, negó conversaciones políticas y descartó, por ahora, sumarse a cualquier campaña.
Un encuentro privado entre el ministro del Interior, Armando Benedetti, y el precandidato presidencial Roy Barreras encendió las alarmas en el escenario político nacional. Aunque la imagen sorprendió a más de uno y generó especulaciones sobre una eventual movida electoral, Benedetti salió al paso de la polémica y aseguró que la reunión no tuvo ningún tinte político.
Benedetti fue captado junto a Barreras en una reunión que rápidamente se convirtió en tema de debate público, debido a la prohibición legal que tienen los funcionarios del Ejecutivo de intervenir en política. Frente a los cuestionamientos, el ministro aclaró que el encuentro se limitó a asuntos generales del calendario electoral.
“No estábamos hablando de política. Estábamos hablando del calendario electoral. Nada de política. Usted sabe que la intervención en política está prohibida”, afirmó Benedetti, intentando bajar el tono a las especulaciones.
El encuentro también reavivó versiones sobre una eventual participación del ministro en alguna campaña presidencial, en especial ante los rumores que lo vinculan con el proyecto político impulsado por sectores cercanos al presidente Gustavo Petro. Sin embargo, Benedetti negó, al menos por ahora, cualquier salto al ruedo electoral.
“Yo lo único que quiero es terminar como ministro hasta el 6 de agosto. Yo no estoy descartando ni asegurando nada. Lo único que estoy diciendo es que quiero ir hasta el 7 de agosto”, señaló.
No obstante, dejó la puerta entreabierta al señalar que, en un escenario hipotético en el que el presidente Petro le pidiera abandonar el cargo para sumarse a una campaña, tendría que evaluarlo. “Eso habría que pensarlo”, reconoció.
Mientras tanto, la reunión con Roy Barreras, figura clave del petrismo y precandidato presidencial— sigue generando lecturas políticas y alimentando las dudas sobre los movimientos que se estarían gestando tras bambalinas, en un momento en el que el calendario electoral empieza a apretar y cada gesto cuenta.