¿Amor a primera vuelta? Gabriel Calle Aguas coquetea con la lista del Pacto Histórico a la cámara y podría ponerle votos en Córdoba
En política nada es casual, y cuando el calendario electoral avanza, los gestos pesan tanto como las palabras. En ese contexto, el diputado Gabriel Calle Aguas dio un paso al frente para respaldar de manera directa y decidida la lista del Pacto Histórico a la Cámara de Representantes por Córdoba, dejando claro que no se trata solo de una defensa coyuntural, sino de una toma de posición política.
A través de un pronunciamiento público, Calle no solo desestimó los rumores sobre supuestas fracturas o debilidades en la lista, sino que cerró filas con el proyecto del Pacto, calificando esas versiones como una estrategia de desinformación impulsada por sectores de la política tradicional que ven amenazada su hegemonía en el departamento.
“El problema de las maquinarias de siempre es que las cuentas no les dan, y por eso mienten”, lanzó el diputado, en una frase que cayó como dardo directo al corazón del establecimiento cordobés. Nada de eufemismos: aquí hubo defensa, señalamiento y algo más.
Y es que más allá del discurso, el mensaje dejó una lectura política inevitable: Gabriel Calle no solo defiende, también se acerca. Un respaldo que suena a guiño, a complicidad electoral y, para algunos, a un coqueteo abierto con la lista del Pacto Histórico, que en Córdoba necesita votos reales, no solo likes ideológicos.
En el ajedrez actual, Calle Aguas viene jugado en equipo con la candidatura al Senado del joven Camilo Torres Villalba (L12), con quien comparte la defensa de las reformas sociales del presidente Gustavo Petro y la idea de oxigenar el progresismo —y el liberalismo— desde el Caribe. Pero el movimiento de hoy parece ir más allá del Senado.
En los pasillos ya se murmura: ¿Está Gabriel Calle calentando motores para ponerle una votación decisiva a la lista? ¿Es solo solidaridad política o el inicio de una alianza electoral con peso real? Por ahora, no hay anuncio oficial, pero en política el que defiende… casi siempre termina acompañando.
Y si los votos aparecen, el coqueteo podría convertirse en algo más serio.
En Córdoba, el Pacto escucha… y las maquinarias, nerviosas, ya sacan calculadora.