Salud

Subdiagnóstico y falta de ajustes en el tratamiento: las barreras invisibles que agravan la EPOC en Colombia

La EPOC es una enfermedad que afecta la respiración y la calidad de vida. En el país, cerca de 1,9 millones de personas mayores de 40 años viven con ella.

En Colombia, cerca de 1,9 millones de personas viven con Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC), una patología silenciosa y progresiva que no solo afecta la capacidad para respirar, sino que también representa un creciente desafío económico y sanitario para el país. A pesar de la magnitud del problema, el subdiagnóstico y la falta de ajustes en los tratamientos —conocida como inercia terapéutica— siguen siendo barreras críticas que deterioran la calidad de vida de los pacientes y encarecen los costos del sistema.

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Una enfermedad subestimada y en aumento

La EPOC se caracteriza por una obstrucción persistente del flujo de aire que provoca tos, dificultad para respirar y reducción de la tolerancia al ejercicio. Aunque el tabaquismo es responsable del 70% de los casos en el mundo, en Colombia menos de la mitad se explican únicamente por el consumo de tabaco. Factores como la exposición al humo de leña, la contaminación y ciertas ocupaciones laborales están ganando protagonismo en la aparición de la enfermedad.

Epoc
Coughing woman visiting doctor at clinic, patient coughing at medical appointment with her doctor. Sick woman visiting doctor at the hospital.

Según los estudios PREPOCOL, la prevalencia en mayores de 40 años aumentó de 8,9% a 12,1% durante las últimas dos décadas, evidenciando un crecimiento sostenido. Esta cifra revela que más hombres que mujeres están siendo diagnosticados y que muchos casos aún permanecen ocultos.

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El costo humano y económico del retraso terapéutico

La inercia terapéutica —la ausencia de ajustes médicos a pesar de que el paciente continúa con síntomas o presenta exacerbaciones— es una de las principales causas del deterioro acelerado. Las exacerbaciones corresponden a episodios agudos de empeoramiento, especialmente de la dificultad respiratoria, que llevan con frecuencia a consultas prioritarias, urgencias y hospitalizaciones.

Hasta el 50% de los pacientes catalogados como de alto riesgo siguen sufriendo crisis severas incluso bajo los mejores tratamientos disponibles.

epoc
Analyzing x-ray image in the hospital

“La inercia terapéutica retrasa el tratamiento adecuado y aumenta el riesgo de exacerbaciones graves. Cuando la EPOC no se interviene oportunamente, el daño pulmonar se acelera y la calidad de vida se deteriora. Ajustar el tratamiento oportunamente salva vidas”, explicó Carlos Torres, director del Departamento de Investigación de la Fundación Neumológica Colombiana.

En materia económica, el impacto es significativo: el Sistema General de Seguridad Social en Salud destina alrededor de $850.000 millones al año para atender casos asociados a la enfermedad. La mayor carga financiera proviene de hospitalizaciones, tratamientos con oxígeno y la atención de crisis respiratorias.

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Barreras que persisten a pesar del marco normativo

Aunque Colombia cuenta con lineamientos sólidos para el manejo de la EPOC, las brechas en el acceso persisten. Entre las principales barreras se encuentran:

  • Diagnóstico tardío por falta de acceso a pruebas especializadas.

  • Desigual distribución de recursos y especialistas en el territorio nacional.

  • Limitada capacidad para un seguimiento continuo y sistemático de los pacientes.

Estas falencias aumentan la probabilidad de que los pacientes permanezcan por largos periodos sin ajustes en su tratamiento, acentuando la progresión de la enfermedad.

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Llamado a fortalecer la respuesta nacional

Para enfrentar este panorama, los expertos plantean la necesidad de mejorar los procesos de detección, seguimiento y manejo integral.

“Es necesario fortalecer la detección temprana, ampliar los programas de Rehabilitación Pulmonar e implementar un registro nacional de EPOC con indicadores de calidad y resultados, que permita monitorear la enfermedad y planificar recursos de manera más efectiva”, concluyó Torres.

La EPOC continúa avanzando silenciosamente entre la población colombiana. Detectarla a tiempo y tratarla de forma oportuna no solo es clave para mejorar la calidad de vida de millones de personas, sino también para disminuir la presión financiera sobre el sistema de salud.

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