Tapia salpicó a Quintero en supuesta venta de Gerencia de AFINIA por 8 millones de dólares
| El cordobés Emilio Tapia, esposo de la congresista Saray Robayo, salpica a Daniel Quintero en el escándalo por la supuesta venta de la gerencia de Afinia por 8 millones de dólares
El escándalo político que sacude al exalcalde de Medellín y hoy precandidato presidencial del petrismo, Daniel Quintero Calle, da un giro explosivo. Un testimonio reservado, revelado por Revista Semana, involucra directamente al empresario cordobés y condenado por corrupción Emilio Tapia, esposo de la representante Saray Robayo, en la supuesta venta de la gerencia de Afinia, filial de EPM, por 8 millones de dólares durante la administración Quintero.
De acuerdo con la declaración entregada a la Fiscalía por un testigo protegido —escuchado en 2022 por la Dirección Especializada contra la Corrupción—, el exalcalde habría permitido que el cargo de gerente de Afinia se negociara con el excongresista William Ortega, de Cambio Radical, y su hijo Sebastián Ortega, a cambio de ese millonario pago.
El testigo relató varios encuentros en clubes exclusivos de El Poblado, Medellín, donde se habría pactado colocar en el cargo a Javier Lastra, exagente especial de Electricaribe. Fue allí donde Emilio Tapia apareció como mediador decisivo para “destrabar” el nombramiento, luego de que surgieran conflictos internos entre Ortega y funcionarios de EPM.
Según el testimonio, Tapia habría gestionado directamente con Jorge Carrillo, entonces gerente del Grupo EPM, para garantizar la llegada de Lastra a la gerencia, lo que finalmente se habría concretado.
El relato menciona además la supuesta participación del hermano de Quintero, Miguel Quintero, y de inversionistas venezolanos, quienes —según el testigo— se repartían porcentajes del negocio. Incluso se habla de presiones desde el despacho del alcalde para remover a la gerente anterior y cumplir con los acuerdos.
El testimonio, ahora en poder de la Fiscalía, describe una red de poder político, contratos y favores en la que confluyen nombres del petrismo, el quinterismo y figuras del Caribe colombiano, incluido Tapia, un viejo conocido de los escándalos de corrupción en la contratación pública.
Con esta nueva arista, el caso Afinia deja de ser un rumor y se convierte en una bomba política de alto voltaje que amenaza con dinamitar la campaña presidencial de Daniel Quintero, quien se presenta como “la opción del cambio” dentro del proyecto del presidente Gustavo Petro.
“Emilio Tapia fue la pieza clave que movió los hilos para que el negocio se concretara”, dijo una fuente judicial a Semana.
⚡ El expediente, que ya reposa en la Fiscalía, promete reabrir viejas heridas en EPM y en el Caribe, y pone en la mira al círculo más íntimo de Quintero, justo cuando intenta saltar del Palacio de la Alpujarra a la Casa de Nariño.