Vendedores de Borojó y Vitafer, en aprietos por decisión del Invima
En Montería, los vendedores de batidos de borojó “Energy” y suplementos como Vitafer, muy apetecidos entre mototaxistas y hombres que buscan un empujón de potencia sexual, dicen estar en aprietos tras la decisión del Invima de sacar del mercado Vifer Max, Vitafer-L y Vitafer-L Gold.
Estos productos, que se vendían “como pan caliente” en tiendas naturistas y hasta en las esquinas, eran buscados tanto por hombres mayores como por jóvenes que los consideraban su aliado para la intimidad y la fuerza física. Ahora, comerciantes y consumidores expresan preocupación por el retiro, que deja un vacío en un mercado de alta demanda.
El golpe económico es fuerte: muchos aseguran que el Vitafer era de los suplementos más vendidos en la capital cordobesa, sobre todo los fines de semana, cuando mototaxistas y clientes habituales lo compraban antes de sus jornadas o encuentros personales.
La medida del Invima obedece al hallazgo de tadalafilo, una sustancia usada en tratamientos de disfunción eréctil que solo puede comercializarse con fórmula médica y que puede ser riesgosa en pacientes con problemas cardíacos, hipertensión o arritmias.
La entidad fue clara: no hay lugar a agotar inventarios, la venta debe suspenderse de inmediato. Sin embargo, algunos vendedores reconocen que todavía hay clientes preguntando por las últimas botellas y sachets, incluso dispuestos a pagar más.
Lo cierto es que el retiro de Vitafer abre un debate en Montería: ¿es un asunto de salud pública o un golpe a la economía de quienes dependían de este “secreto masculino” para vender y para consumir?