Política

De La Espriella toma la delantera en la lucha por derrotar al Petrismo

En el panorama político nacional, el candidato presidencial Abelardo de la Espriella se ha consolidado como una figura en ascenso. Con un estilo histriónico, directo y desafiante, ha logrado despegarse del pelotón de aspirantes, según mediciones en redes sociales que, aunque no tienen carácter científico, reflejan una percepción de crecimiento que no pasa desapercibida. Sus frases sonoras y propuestas radicales, como la idea de extraditar al presidente Gustavo Petro o nombrar como vicepresidente al expresidente Álvaro Uribe Vélez, han captado la atención de un electorado inconforme con la izquierda.

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Mientras tanto, en el uribismo, la competencia interna sufrió un fuerte remezón tras el asesinato del senador Miguel Uribe. El atentado generó desconcierto y obligó a aplazar la escogencia de candidato, lo que debilitó la emoción del proceso. La familia del dirigente asesinado, entre su padre y su viuda, se vio envuelta en disputas políticas que afectaron la legitimidad de la consulta, lo que dejó al Centro Democrático en un escenario de incertidumbre y desgaste.

En medio de este panorama, las aspirantes María Fernanda Cabal, Paloma Valencia y Paola Holguín han demostrado disciplina y fortaleza. Sus intervenciones públicas se han fortalecido, mostrando una preparación notable, aunque no han podido escapar a los rezagos del machismo político ni a la sombra de la veneración al expresidente Uribe. Cabal, en particular, aparece como la más sólida de la terna y se perfila como la virtual ganadora de la medición interna del partido.

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La irrupción de Abelardo de la Espriella, sin embargo, ha alterado el escenario de la derecha. Con un estilo que mezcla irreverencia, folclor costeño y una narrativa de éxito personal —abogado, escritor, empresario y figura mediática— ha sabido convertir su candidatura en un espectáculo que conecta con un sector del electorado que pide un liderazgo firme contra el petrismo. Sus propuestas extremas y su simbolismo del “tigre” le han dado protagonismo y lo han diferenciado de figuras como Vicky Dávila, quien al enfrentarlo directamente terminó debilitando su propia imagen.

De cara al próximo año, la contienda se perfila como un duelo clave entre una María Fernanda Cabal fortalecida por la legitimidad del proceso uribista y un Abelardo de la Espriella inflado por la percepción de ser el outsider que puede derrotar al petrismo. En el otro extremo del espectro político, Iván Cepeda aparece como el abanderado de la izquierda por su rol en los procesos judiciales contra Uribe. El tablero queda planteado para una elección donde la confrontación entre uribismo y petrismo vuelve a marcar la ruta, pero con la novedad de que, para muchos, el “tigre” Abelardo podría convertirse en protagonista central de esta historia.

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