El 33% de los suelos del mundo están degradados: un llamado a la acción científica para garantizar el futuro alimentario
La degradación del 33% de los suelos a nivel mundial se ha convertido en una crisis ambiental con implicaciones directas para la humanidad. Según la Organización para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el 95% de los alimentos proviene de los suelos, y su deterioro pone en riesgo la seguridad alimentaria global. Para satisfacer la creciente demanda de alimentos proyectada para 2050, la producción agrícola deberá aumentar un 60%, lo que exige soluciones sostenibles y un cambio en la forma de gestionar este recurso natural esencial.

En el marco del Día Mundial del Suelo, celebrado cada 5 de diciembre, la FAO reiteró la importancia de medir, vigilar y gestionar mejor los suelos, con el lema “Cuidar los suelos: medir, vigilar, gestionar”. Este enfoque busca recopilar datos detallados sobre las características del suelo para apoyar decisiones informadas y promover prácticas sostenibles. La gestión adecuada del suelo no solo garantiza el acceso a alimentos, sino que también contribuye al equilibrio de los ecosistemas y a la resiliencia frente al cambio climático.

Un estudio publicado en la revista Science destaca un enfoque alternativo para la agricultura, que promueve prácticas más beneficiosas desde el punto de vista ambiental y social. Estas incluyen la diversificación de cultivos y la implementación de técnicas que restauren la salud del suelo. Actualmente, muchas tierras están diseñadas para producir de manera intensiva uno o pocos cultivos, lo que simplifica los ecosistemas y agota sus nutrientes. Este modelo debe evolucionar hacia sistemas agrícolas que respeten la biodiversidad y el equilibrio ecológico.
Desde 2014, la FAO lidera una iniciativa global para sensibilizar sobre la importancia de los suelos sanos y fomentar su gestión sostenible. La organización insta a gobiernos, agricultores y científicos a colaborar en la implementación de tecnologías y políticas que permitan restaurar los suelos degradados y garantizar un futuro en el que la seguridad alimentaria sea una realidad para todos.