“Le va a dar un yeyo a Caicedo”, Abelardo tras abrazar a la gobernadora del Magdalena
Un abrazo, una fotografía y una frase cargada de humor político marcaron el encuentro entre el presidente Abelardo de la Espriella y la gobernadora del Magdalena, Margarita Guerra. El mandatario aprovechó el gesto de cercanía para lanzar una broma sobre Carlos Caicedo, líder de Fuerza Ciudadana, movimiento que respaldó la llegada de Guerra a la Gobernación.
Lo que comenzó como una jornada para presentar soluciones a la crisis de agua potable en Santa Marta terminó dejando una escena que llamó la atención en el panorama político del Caribe. El presidente Abelardo de la Espriella protagonizó un momento entre risas con la gobernadora del Magdalena, Margarita Guerra, luego de que ella se acercara a abrazarlo y posar para una fotografía.
“Le va a dar un yeyo a Caicedo”, expresó Abelardo, mientras correspondía al abrazo de la gobernadora. La frase fue pronunciada en tono de broma y hacía referencia a Carlos Caicedo, dirigente político de izquierda y líder de Fuerza Ciudadana, movimiento que respaldó la candidatura de Guerra.
La mandataria reaccionó con una sonrisa y mantuvo el gesto afectuoso mientras ambos se fotografiaban. De la Espriella insistió entre risas en que aquella imagen posiblemente no sería del agrado de Caicedo, teniendo en cuenta las diferencias políticas entre el dirigente y el presidente.
¡El abrazo no pasó desapercibido! La escena llamó la atención por el contraste entre las posiciones políticas de los protagonistas. Mientras De la Espriella representa un sector de derecha, Margarita Guerra llegó a la Gobernación del Magdalena con el respaldo de Fuerza Ciudadana, movimiento identificado con la izquierda.
El encuentro se produjo al finalizar la presentación de un proyecto que busca llevar agua del río Magdalena hacia Santa Marta y municipios como Ciénaga, Puebloviejo y Sitionuevo, territorios donde miles de familias enfrentan dificultades para acceder de manera continua al servicio.
Durante la jornada, Guerra respaldó la iniciativa y manifestó su disposición de trabajar conjuntamente con el Gobierno Nacional para buscar soluciones al desabastecimiento. La gobernadora también ofreció el acompañamiento técnico de Aguas del Magdalena para avanzar en el proyecto.
Más allá de las diferencias políticas, la mandataria ha defendido la posibilidad de establecer acuerdos con dirigentes de distintas corrientes cuando se trata de atender las necesidades de los habitantes del departamento. En esta ocasión, el acceso al agua potable fue el punto de encuentro entre ambos gobernantes.
Sin embargo, el comentario de Abelardo De la Espriella no representa una reacción de Carlos Caicedo, sino una broma del propio presidente sobre cómo podría recibir el dirigente político aquella muestra de cercanía. Hasta el momento, no se ha establecido que Caicedo haya expresado inconformidad por el abrazo.
El episodio dejó una imagen particular en la política nacional: una gobernadora respaldada por un movimiento de izquierda abrazando a un presidente de derecha, mientras ambos coincidían en la necesidad de buscar soluciones para las comunidades del Magdalena.
¡Entre abrazos y bromas políticas! La frase de Abelardo de la Espriella terminó convirtiéndose en uno de los momentos más comentados del encuentro, en medio de una iniciativa que busca responder a una necesidad histórica de los habitantes de Santa Marta y otros municipios del Caribe colombiano.