ANT anuncia solución para comunidad indígena Manase desplazada en Arauca
Una difícil realidad enfrentan cerca de 300 integrantes de la comunidad indígena Manase, quienes, tras ser desplazados por la violencia desde Casanare, terminaron asentados en un antiguo basurero de Arauca. Sin acceso a agua potable y en medio de condiciones precarias, estas familias, especialmente los niños, esperan una oportunidad para reconstruir sus vidas lejos de un entorno que amenaza su bienestar.
La situación llegó hasta la directora de la Agencia Nacional de Tierras (ANT), Lina María Garrido, quien visitó personalmente a la comunidad y escuchó sus necesidades. Durante el encuentro, realizado en el marco de la estrategia Campo Milagro, la funcionaria se comprometió a buscar una solución territorial que permita a las familias abandonar el lugar y acceder a tierras con garantías jurídicas, ya sea en Arauca o en Casanare.
“Sabemos de todo el proceso que llevan y vamos a buscar la solución definitiva, porque a nosotros nos corresponde saldar esa deuda con ustedes”, expresó Garrido, quien aseguró que trabajará para encontrar una alternativa lo más pronto posible. El compromiso busca atender una problemática que, según los líderes indígenas, lleva años sin resolverse.
Por su parte, José Luis Benítez Burusi, autoridad mayor del pueblo Manase, agradeció la disposición de la funcionaria y aseguró que su comunidad ha sido vulnerada y desatendida durante años. El líder manifestó su esperanza de que esta visita marque el inicio de una solución definitiva para las familias que actualmente viven en condiciones difíciles.
Sin embargo, el traslado todavía no se ha concretado. Aunque la ANT anunció su compromiso de buscar tierras para esta población, no ha informado una fecha definitiva ni el predio al que serían trasladadas las familias. Mientras tanto, cerca de 300 indígenas continúan esperando que las promesas se conviertan en hechos y puedan acceder a un territorio seguro donde vivir con dignidad.