De La Espriella designa a Viviane Morales como consejera comisionada de Paz
La exfiscal general de la Nación Viviane Morales regresa al Gobierno con una nueva responsabilidad: asumir como consejera comisionada de Paz y liderar la revisión de la política de Paz Total impulsada durante la administración del expresidente Gustavo Petro. La designación fue anunciada por el presidente Abelardo De La Espriella, quien le encomendó evaluar la implementación de los acuerdos de paz y proponer cambios en las estructuras creadas bajo esa estrategia.
De acuerdo con el comunicado de la Presidencia, Morales también asumirá, en calidad de encargada, la dirección de la Unidad de Implementación del Acuerdo de Paz. Desde esa posición tendrá la tarea de examinar los resultados de los compromisos adquiridos, verificar el uso de los recursos públicos e identificar las dificultades institucionales que, según el Gobierno, han afectado la justicia, la reparación a las víctimas y la seguridad de los colombianos.
La nueva misión de Morales se enmarca en la decisión del Ejecutivo de revisar los resultados de la denominada Paz Total y evaluar el funcionamiento de los programas y las estructuras administrativas vinculadas a esa política.
Según el comunicado oficial, el propósito es determinar el nivel de cumplimiento de los compromisos, establecer si los recursos públicos se han destinado adecuadamente y detectar posibles fallas en la ejecución de los acuerdos.


El Gobierno también anunció su intención de desmontar estructuras burocráticas que considere innecesarias y revisar el uso del discurso de paz como mecanismo para favorecer la impunidad o conceder privilegios políticos.
En ese contexto, Morales tendrá competencias para formular propuestas de reforma y evaluar el desmonte de las estructuras creadas durante el Gobierno de Gustavo Petro en el marco de la Paz Total.
Su gestión estará marcada por el análisis de los resultados de la política, la revisión de los recursos invertidos y la identificación de los ajustes que el Ejecutivo considere necesarios para modificar su orientación.
La designación representa un nuevo capítulo en la trayectoria de Morales dentro del sector público, después de su paso por el Ministerio de Educación y su anterior experiencia como fiscal general de la Nación.
El regreso de Morales al Gobierno ocurre después de una situación familiar que la llevó a apartarse temporalmente de sus responsabilidades. En una entrevista, la exfuncionaria contó que decidió dejar el Ministerio de Educación luego de conocer el diagnóstico de una enfermedad grave que afectaba a su hija menor.
Según relató, los médicos identificaron una lesión descrita como un meningioma, ubicada en una zona delicada del cerebro, específicamente en el espacio cavernoso derecho. La localización representaba un riesgo importante y, de acuerdo con su testimonio, inicialmente los especialistas consideraban imposible intervenirla quirúrgicamente.
Morales explicó que habló por teléfono con el presidente para contarle lo que estaba ocurriendo y comunicarle que necesitaba apartarse de sus funciones para acompañar a su hija.
En esa conversación, recordó, recibió comprensión frente a la difícil decisión. La frase que resumió aquel momento fue: “Un ministro es reemplazable, una mamá no”.
Durante la entrevista, Morales también habló de la manera en que enfrentó la situación desde sus creencias religiosas. Contó que encontró apoyo en la oración y en distintas iglesias a las que acudió junto con personas cercanas para pedir por la recuperación de su hija.
De acuerdo con su relato, con el paso de los días comenzó a notar pequeños avances en el movimiento del ojo de la menor. Posteriormente, recibió un nuevo diagnóstico que, según explicó, reportó la desaparición de la lesión.
La exfiscal describió el resultado como un milagro y expresó la emoción que sintió al conocer la noticia. Aunque señaló que la recuperación todavía no era completa, aseguró que la evolución de su hija representó un momento decisivo para su familia.
Ahora, con esa situación familiar en una nueva etapa, Morales regresa al escenario público con una responsabilidad que tendrá implicaciones políticas e institucionales: revisar los resultados de la Paz Total y presentar propuestas para transformar la estrategia de paz del Gobierno.