“Es lamentable”: gobernadora de San Andrés responde al reclamo público de De La Espriella

La gobernadora de San Andrés, Girley Natasha Ordóñez, se pronunció tras el fuerte llamado de atención que le hizo públicamente el presidente Abelardo De La Espriella durante su reciente visita al archipiélago. La mandataria calificó el episodio como “lamentable” y “desafortunado”, y cuestionó que los señalamientos se realizaran sin un espacio previo de diálogo para escuchar las distintas versiones.
El incidente ocurrió en la base naval de San Andrés, durante una jornada que incluyó un consejo de seguridad y el evento denominado “El milagro en las regiones”. En ese escenario, el jefe de Estado cuestionó presuntas irregularidades en la gestión de los recursos públicos, la situación del Hospital Departamental y el manejo de la corporación ambiental Coralina.
Durante el encuentro, De La Espriella advirtió que estaba al tanto de lo que ocurría en la isla y aseguró que no seguiría tolerando las situaciones denunciadas. También manifestó que vigilaría estrictamente los recursos destinados al departamento.
Tras lo sucedido, Ordóñez entregó su versión en entrevista con Mañanas Blu, donde insistió en que el presidente debería escuchar a todas las partes antes de fijar una posición sobre la administración departamental.
“Considero que debe de escuchar varias caras de la información, no simplemente parcializarse”, expresó la gobernadora, quien lamentó que no se hubiera propiciado una conversación respetuosa para revisar los cuestionamientos y conocer las explicaciones de las autoridades locales.
Uno de los asuntos centrales del reclamo de la gobernadora a la presidencia fue la crisis asistencial del Hospital Departamental. Frente a este tema, la gobernadora negó haber interferido indebidamente en su administración y aseguró que, desde que asumió el cargo el pasado 11 de julio, su disposición ha sido trabajar de manera coordinada con el Gobierno nacional.
Ordóñez explicó que, cuando llegó a la Gobernación tras ganar las elecciones atípicas con el 64 % de los votos, el gerente del hospital ya llevaba 16 meses en el cargo, al que había accedido mediante concurso de méritos.
Según indicó, aunque preside la junta directiva de la institución, sus asesores jurídicos determinaron que no era posible remover al gerente antes de la presentación del informe anual, debido a las condiciones del periodo institucional de cuatro años.
En ese contexto, afirmó que acompañó la decisión de intervención adoptada por la Superintendencia Nacional de Salud, en medio de la situación que atraviesa el centro asistencial.
Otro de los puntos abordados durante el reclamo presidencial fue la gestión de Coralina, la autoridad ambiental del archipiélago.
Sobre este asunto, la gobernadora reconoció que existen temas administrativos pendientes por definir, pero sostuvo que las diferencias debieron abordarse en una mesa de trabajo institucional y no mediante un llamado de atención público.
La gobernadora insistió en que el diálogo entre el Gobierno nacional y las autoridades insulares es necesario para revisar las dificultades de la isla y encontrar soluciones con base en información verificable.
En relación con los cuestionamientos sobre la ejecución presupuestal y la falta de resultados visibles para la comunidad, Ordóñez reconoció que existen dificultades para evidenciar el impacto de los recursos públicos en el territorio.
“Efectivamente, la inversión no se ve reflejada en el territorio. Esa es una realidad que salta a la vista”, manifestó.
Sin embargo, aclaró que una parte importante de la contratación correspondiente a la vigencia actual fue ejecutada o comprometida por administraciones anteriores a su llegada al cargo.
Por esa razón, señaló que su responsabilidad es responder ante la ciudadanía por las decisiones y los resultados de su gestión durante el tiempo que le resta de administración, especialmente en lo relacionado con los recursos y las acciones que se ejecuten de ahora en adelante.
El episodio deja sobre la mesa las diferencias entre el Gobierno nacional y la administración departamental en torno a la gestión de los recursos públicos, la situación del hospital y los asuntos ambientales del archipiélago. Mientras el presidente exige explicaciones y controles más estrictos, la gobernadora reclama que los cuestionamientos se tramiten mediante un diálogo institucional que permita escuchar a todas las partes.