Los ocho hermanos de Lucas llegaron para acompañarlo antes de su cirugía
La espera antes de una cirugía de alta complejidad se convirtió en un momento de unión para la familia de Lucas Murillo. Sus ocho hermanos viajaron desde Cúcuta hasta Bucaramanga para reencontrarse con el pequeño de 7 años, abrazarlo y acompañarlo antes de que ingrese nuevamente al quirófano.
Lucas permanece bajo atención médica en la Fundación Cardiovascular de Colombia, en Floridablanca, donde durante los últimos días ha sido sometido a diferentes estudios y procedimientos con el objetivo de preparar su cuerpo para la intervención prevista para este lunes.
Su mamá, Andrea Patricia García Velasco, explicó que la llegada de sus hermanos fue una inyección de ánimo para el niño, quien durante gran parte de este proceso ha permanecido alejado de ellos.
“Luquitas es el corazón de nuestra familia”, expresó Andrea, al señalar que el encuentro permitió regalarle un momento de alegría antes de afrontar una nueva etapa de su tratamiento.
La familia aclaró además que el procedimiento no corresponde a un trasplante de corazón. Esa posibilidad había sido contemplada anteriormente, pero por ahora quedó aplazada tras la evolución del niño y la decisión médica de avanzar con una nueva alternativa quirúrgica.
Según explicó su madre, la intervención representa un paso importante en el tratamiento de Lucas y buscará que su organismo se adapte a una nueva dinámica de circulación sanguínea.
Como parte de la preparación, el pequeño fue sometido recientemente a dos cateterismos y una resonancia magnética cerebral, mientras los especialistas continúan evaluando su estado antes de llevarlo al quirófano.
Su padre, Luis Alfredo Murillo, también destacó la emoción de volver a reunir a toda la familia después de varias semanas en las que muchos de los hermanos solo habían podido ver a Lucas por videollamadas o a través de las noticias.
Mientras el equipo médico se prepara para la cirugía, la familia permanece unida alrededor del niño, acompañándolo y aferrándose a la esperanza de que el procedimiento marque un nuevo avance en su recuperación.
Este lunes, Lucas entrará al quirófano con el respaldo de sus padres, sus ocho hermanos y decenas de personas que han seguido de cerca su historia y mantienen sus oraciones por él y por el equipo médico que estará al frente de la intervención.