Hospitales, colegios y viviendas: activan recursos para reconstruir tras el terremoto
La reconstrucción de viviendas, colegios, hospitales y vías tendrá nuevas fuentes de financiación en los 476 municipios golpeados por el terremoto. El Gobierno puso en marcha un paquete de 11 decretos de emergencia económica que busca acelerar la llegada del dinero a los territorios, donde el desastre deja 331 muertos, 4.505 heridos, más de 1,2 millones de personas afectadas, 36.326 viviendas destruidas y otras 202.002 averiadas.
Una de las principales medidas es la creación del Fondo Milagro, que concentrará recursos del presupuesto nacional, donaciones, créditos, regalías y aportes públicos o privados. El dinero será girado directamente a proveedores o beneficiarios una vez se compruebe la entrega de las obras, bienes o servicios. Además, las empresas con ingresos anuales desde 33.610 UVT podrán destinar hasta el 50 % de su impuesto de renta a construir directamente viviendas, colegios, hospitales y vías en los municipios declarados en emergencia.
También habrá una especie de bolsa solidaria entre regiones. Alcaldías y gobernaciones de zonas no afectadas podrán enviar recursos directamente a los territorios golpeados, una posibilidad que antes estaba restringida. La medida cobra fuerza ante una enorme brecha: mientras municipios que no sufrieron el terremoto acumulan $924.000 millones en fondos para desastres, cada población destruida dispone, en promedio, de apenas $605 millones para enfrentar la reconstrucción.
El reto es enorme en servicios esenciales. La emergencia dejó daños en 404 centros de salud de 185 municipios y afectó 5.309 sedes educativas en 423 poblaciones, donde estudian más de 1,1 millones de alumnos. Las nuevas reglas permitirán utilizar excedentes del sector salud para reconstruir hospitales públicos, habilitar espacios alternos para las clases y reorganizar calendarios escolares. En energía, alrededor de 1,5 millones de usuarios resultaron afectados, con departamentos donde la falta del servicio alcanzó niveles críticos.
El paquete también permitirá a los territorios mover recursos, acceder a créditos y modificar sus presupuestos para responder a la emergencia. Parte de las medidas estará vigente hasta 2027 y dará prioridad a municipios pequeños y vulnerables de categorías 5 y 6. Ahora el desafío será que esa flexibilización financiera se traduzca rápidamente en techos reconstruidos, colegios abiertos, hospitales funcionando, carreteras recuperadas y servicios básicos para más de un millón de damnificados.