Más deuda y posibles impuestos: ocho claves del nuevo presupuesto de 2027
Las cuentas de Colombia enfrentarán una fuerte presión en 2027. Según la reformulación del Presupuesto General de la Nación, el servicio de la deuda alcanzaría los $155,4 billones, mientras que el endeudamiento neto del Gobierno nacional central subiría del 5,5 % al 7,3 % del PIB frente a lo contemplado inicialmente.
Uno de los datos que más golpea el bolsillo público está en los intereses: el Gobierno proyecta destinar $94,4 billones únicamente a pagarlos, mientras otros $58,2 billones irían a amortizaciones. En otras palabras, el país terminaría gastando más en intereses de sus obligaciones que los $86 billones previstos para programas de inversión.
Ante este panorama, el Gobierno de Abelardo De La Espriella anunció que presentará en las próximas semanas una Ley de Ajuste Fiscal, con la que buscará reducir progresivamente el déficit y recortar gastos por unos $40 billones. El Ejecutivo advierte, sin embargo, que un ajuste inmediato podría golpear el empleo, aumentar la pobreza y afectar el crecimiento económico, por lo que plantea hacerlo gradualmente.
El nuevo presupuesto también cambia las prioridades de inversión, con mayor protagonismo para la fuerza pública y las políticas orientadas al crecimiento económico. De los $86 billones destinados a inversión, Inclusión Social aparece como el principal receptor de recursos, seguido por Transporte y Trabajo.
Pero el ajuste podría traer otra discusión sensible para los colombianos: nuevos impuestos. El ministro de Hacienda, Miguel Gómez, dejó abierta esa posibilidad dentro de la futura ley fiscal, aunque todavía no se conocen cuáles serían ni a quiénes afectarían. Por ahora, el presupuesto de 2027 se sostendría con mayor endeudamiento, dejando un reto de fondo: ordenar las cuentas mientras una porción cada vez mayor de los recursos termina destinada a pagar intereses.