La entrega de El libro de la verdad a la Fiscalía General de la Nación abrió un nuevo capítulo en la discusión sobre los presuntos hechos de corrupción que habrían ocurrido durante el anterior Gobierno. El presidente Abelardo De La Espriella entregó el documento a la fiscal general Luz Adriana Camargo, quien anunció que su contenido será sometido a una revisión técnica y jurídica.
Durante el acto, realizado en el marco del Día Internacional de la Lucha contra la Corrupción, el mandatario estuvo acompañado por el procurador y el contralor general. El documento reúne 80 casos que, según el Gobierno, fueron identificados durante el proceso de empalme con la administración saliente.
Tras recibir el informe, la fiscal Camargo marcó distancia frente a cualquier conclusión anticipada y enfatizó que la lucha contra la corrupción debe desarrollarse bajo criterios de rigor institucional y respeto por las garantías procesales.
“La lucha contra la corrupción exige instituciones firmes, pero también prudentes, decididas, pero respetuosas de las garantías”, señaló la fiscal.
Camargo explicó que los hechos incluidos en el libro serán verificados y contrastados con las pruebas que legalmente sean recaudadas. Solo después de ese proceso los fiscales determinarán si existen elementos suficientes para iniciar actuaciones penales o adoptar las decisiones correspondientes.
Para adelantar esta tarea, la Fiscalía conformará un equipo especial integrado por funcionarios de la Unidad de Fiscales Delegados ante la Corte y de la Dirección Especializada contra la Corrupción. Estas dependencias tendrán la responsabilidad de revisar, corroborar y establecer si los hechos denunciados pueden constituir conductas de carácter penal.
La fiscal general también insistió en que las verificaciones se realizarán sin distinciones políticas, por lo que hizo un llamado a las instituciones y a la ciudadanía a aportar información y elementos de prueba que permitan esclarecer los casos.
De esta manera, la Fiscalía inicia la revisión del contenido de El libro de la verdad, mientras Camargo reiteró que cualquier eventual investigación deberá sustentarse en pruebas y adelantarse bajo los principios de debido proceso y presunción de inocencia.
