¡GOLPE AL BOLSILLO! Facturas de energía subirían por el fenómeno del niño
Los hogares colombianos podrían enfrentar nuevas presiones en el costo de la energía. Una deuda de $3,58 billones en el mercado mayorista, el aumento de las compras de electricidad en bolsa y la posibilidad de un fuerte fenómeno de El Niño encienden las alertas sobre el comportamiento de las tarifas durante los próximos meses.
El bolsillo de los colombianos podría sentir un nuevo golpe por cuenta de la energía eléctrica. El sistema llega a los próximos meses con una combinación que genera preocupación: millonarias deudas, mayor exposición a los precios de bolsa, proyectos atrasados y el riesgo de condiciones climáticas que obliguen a depender más de las costosas plantas térmicas.
De acuerdo con el más reciente reporte de XM, la deuda total del mercado mayorista alcanzó los $3,58 billones al 6 de agosto de 2026. Los generadores concentran el 57,6 % de esa cartera y, dentro de este grupo, las plantas térmicas representan el 79,15 % de las obligaciones.
Más energía comprada en bolsa mete presión
Otro dato que prende las alarmas es la exposición en bolsa de los comercializadores. Esta llegó al 13 % durante julio, después de mantenerse entre el 10 % y el 11 % durante meses anteriores.
Esto significa que una mayor proporción de la electricidad necesaria para atender a los usuarios debe adquirirse directamente en el mercado spot, donde los precios pueden presentar fuertes variaciones.
A comienzos de agosto, el precio diario de la energía en bolsa rondaba los $1.000 por kilovatio hora, mientras el precio de escasez superaba los $1.090. Una situación que cobra mayor importancia ante la posibilidad de que El Niño reduzca los aportes hídricos y aumente la necesidad de generación térmica.
El Niño aparece en el peor momento
El panorama climático añade otro ingrediente de preocupación. Las proyecciones citadas apuntan a una alta probabilidad de consolidación del fenómeno de El Niño entre octubre y diciembre de 2026, con riesgo de alcanzar una intensidad considerable.
Un escenario de menos lluvias puede reducir los niveles de los embalses y obligar al sistema a utilizar durante más tiempo las plantas térmicas, que dependen de combustibles como gas natural y líquidos cuyos costos son mayores.
La situación coincide, además, con una demanda eléctrica que viene alcanzando niveles históricos. El sistema ha registrado hasta 262,67 GWh diarios y una potencia máxima de 12.475 MW.
Proyectos energéticos siguen sin llegar a tiempo
Mientras aumenta el consumo, buena parte de la nueva infraestructura prevista sigue rezagada. De los 4.475 MW que se esperaba entraran en operación durante 2026, apenas 721,8 MW estaban funcionando al 6 de agosto, equivalente al 16,1 %.
El panorama tampoco es alentador en transmisión: cerca del 60 % de los 42 proyectos en ejecución presenta retrasos frente a las fechas inicialmente previstas.
Esta combinación deja al sistema con menor margen de maniobra justo cuando Colombia podría necesitar más energía disponible para enfrentar un periodo seco prolongado.
Caribe ya siente las dificultades
La situación adquiere especial relevancia en la región Caribe, donde las limitaciones de la infraestructura eléctrica ya han provocado desconexiones.
Entre abril y agosto se contabilizaron 19,39 GWh de demanda no atendida, mientras se impartieron unas 250 instrucciones de desconexión de carga por restricciones de seguridad en departamentos como Cesar, Bolívar y Sucre.
El panorama también mantiene bajo vigilancia a Bogotá y buena parte del centro-oriente del país, debido a mantenimientos previstos en centrales y otras restricciones que podrían reducir el respaldo disponible entre finales de 2026 y comienzos de 2027.
El escenario más difícil
Una de las proyecciones que más inquietud genera contempla un periodo de bajas lluvias similar a los registrados durante anteriores temporadas críticas. Bajo esas condiciones, el nivel agregado de los embalses podría caer hasta 16,8 % durante el segundo trimestre de 2027.
Colombia tendría entonces que mantener una generación térmica cercana a los 100 GWh diarios durante nueve meses consecutivos, un nivel que, según el análisis, no se ha alcanzado anteriormente de manera sostenida.
Por ahora, esto no significa que exista un aumento automático o inmediato para todas las facturas de energía. Sin embargo, la combinación de precios altos en bolsa, mayor utilización de generación térmica, deudas y retrasos en infraestructura aumenta la presión sobre el sistema y abre la posibilidad de que parte de esos mayores costos termine reflejándose en las tarifas que pagan millones de hogares colombianos.