“Cesó la horrible noche”: Padre Chucho habla de Abelardo y lanza fuertes señalamientos sobre el gobierno Petro
El sacerdote Jesús Hernán Orjuela, conocido como el Padre Chucho, expresó su confianza en el gobierno de Abelardo De La Espriella y aseguró estar dispuesto a realizar una visita espiritual a la Casa de Nariño. Además, causó polémica al afirmar, desde su interpretación religiosa, que durante la administración de Gustavo Petro se habrían realizado rituales relacionados con santería y brujería.
El Padre Chucho volvió a sacudir el debate nacional con unas declaraciones en las que mezcló política, religión y lo que calificó como una “batalla espiritual”. El sacerdote habló sobre el inicio del gobierno de Abelardo De La Espriella, su desencanto con la administración de Gustavo Petro y su disposición a acudir a la Casa de Nariño para realizar una intervención religiosa si es invitado.
Orjuela contó que tuvo acercamientos con De La Espriella antes de su llegada a la Presidencia y que incluso recibió una videollamada en la que el entonces mandatario electo le habría pedido una bendición para él, su familia y su proyecto político. El sacerdote aseguró que encontró en Abelardo a un hombre de fe y manifestó su esperanza de que la nueva administración traiga seguridad, justicia y oportunidades para los sectores menos favorecidos.
Al referirse al gobierno de Gustavo Petro, el Padre Chucho, aseguró que inicialmente tuvo expectativas positivas pese a no haber votado por él. Según explicó, esperaba que su propuesta beneficiara especialmente a las comunidades más vulnerables, pero terminó decepcionado porque, desde su perspectiva, esos resultados no se alcanzaron.
Sin embargo, sus declaraciones más polémicas surgieron cuando fue interrogado sobre supuestos hechos espirituales ocurridos en la Casa de Nariño. El Padre Chucho afirmó que habría identificado expresiones que, según su interpretación como sacerdote y exorcista, estarían relacionadas con “santería” y “brujería”. No presentó pruebas que permitan establecer de manera independiente que en la sede presidencial se hayan realizado este tipo de prácticas, por lo que sus señalamientos corresponden a su interpretación personal y religiosa.

“Si me invitan allí donde hicieron cultos al mal, estoy listo para ir”, manifestó el sacerdote, quien aseguró que acudiría a la Casa de Nariño o incluso a otras sedes presidenciales si De La Espriella solicita su acompañamiento espiritual.
El religioso también pidió al expresidente Petro permitir que el nuevo Gobierno cumpla su periodo y ejercer la oposición sin recurrir, según sus palabras, a un lenguaje “retador y amenazante”. Para Orjuela, las diferencias políticas no deberían convertirse en escenarios de odio o violencia.
Finalmente, al preguntarle si con el cambio de Gobierno había “cesado la horrible noche”, el Padre Chucho respondió entre risas que espera “bendición para Colombia” y reiteró su confianza en que De La Espriella pueda cumplir las expectativas depositadas en su administración.
Las declaraciones abren una nueva controversia alrededor de la relación entre religión y política, especialmente por los señalamientos sobre supuestos rituales en la Casa de Nariño, afirmaciones que hasta ahora no cuentan con evidencia pública que permita presentarlas como hechos comprobados.