¡De Lorica hacia la élite del urbanismo! Aleyda Espitia asume cargo clave internacional
La arquitecta del territorio que transformó ciudades desde Córdoba ahora asume un cargo clave en el urbanismo iberoamericano, llevando su visión local a decisiones globales.
Lo que comenzó como una vocación por entender y transformar el territorio hoy la pone en la élite global. La cordobesa Aleyda Espitia Morelo acaba de dar un salto histórico al ser elegida en la junta directiva de la Federación Iberoamericana de Urbanistas, un logro que no solo resalta su trayectoria, sino que posiciona a la región en el mapa internacional.
Durante más de tres décadas, Espitia se ha estado ligado a decisiones clave sobre cómo crecen y se organizan las ciudades. Desde aulas universitarias hasta asesorías en municipios, su trabajo ha girado en torno a una idea clara: el territorio no se improvisa. Su enfoque mezcla derecho, urbanismo y una mirada social que busca que las ciudades funcionen para la gente, no al revés.
Detrás de ese reconocimiento internacional hay años de estudio y disciplina. Su tesis doctoral, centrada en la protección del espacio público como derecho ciudadano, alcanzó la máxima calificación, y su carrera académica la ha llevado a formar generaciones enteras. Hoy, desde la Universidad del Sinú, Espitia sigue impulsando nuevas miradas sobre el desarrollo territorial, mientras sus investigaciones y publicaciones cruzan fronteras.
Pero su impacto no se queda en los libros. Espitia ha participado en la construcción de planes de ordenamiento y desarrollo en municipios como Montería, Lorica y Planeta Rica, dejando huella en normas, políticas y proyectos que buscan ciudades más sostenibles y organizadas. Incluso ha apostado por sembrar conciencia desde la infancia con una escuela de urbanismo dirigida a niños, algo poco común en el país.
Ahora, como nueva tesorera de la Federación Iberoamericana de Urbanistas para el periodo 2026-2030, su voz tendrá incidencia en decisiones que trascienden Colombia. Un logro que no solo lleva su nombre, sino el de Córdoba y Lorica, demostrando que desde lo local también se puede influir en el rumbo de las ciudades del mundo.