“En la Casa de Nariño el poder y el dinero los tiene enceguecidos”: exmano derecha de Petro

La tensión volvió a estallar en el círculo más cercano del presidente Gustavo Petro luego de que Angie Rodríguez, exdirectora del Dapre y hoy gerente del Fondo Adaptación, denunciara públicamente un supuesto plan para sacarla del Gobierno. En una explosiva entrevista, la funcionaria aseguró que dentro de la Casa de Nariño hay sectores que estarían moviéndose por intereses de poder y dinero, y lanzó una frase que sacudió el ambiente político: “En la Casa de Nariño el poder y el dinero los tiene enceguecidos”.

Rodríguez señaló directamente a Carlos Carrillo, director de la UNGRD, y a Juliana Guerrero como dos de las personas que, según su versión, han incidido en un “boicot” en su contra. Incluso fue más allá al afirmar que existiría un supuesto entramado para vigilarla y perjudicarla, al punto de advertir: “es exterminarme”. Según relató, recibió mensajes y un video que, de acuerdo con su testimonio, revelarían conversaciones sobre presunto espionaje y maniobras para debilitarla desde adentro del Ejecutivo.
Angie Rodríguez contra Petro
El choque entre Rodríguez y Carrillo no es nuevo. Desde enero de 2026, ambos protagonizan una confrontación pública que escaló cuando Carrillo radicó una queja ante la Defensoría del Pueblo por presunto acoso laboral, asegurando que su entonces superior jerárquica habría cuestionado de manera reiterada su trabajo y el de su equipo. A eso se sumaron las denuncias de Rodríguez sobre presuntas irregularidades en el Fondo Adaptación durante la gestión de Carrillo, una disputa que terminó convirtiéndose en uno de los episodios más delicados del llamado “fuego amigo” dentro del Gobierno.

Pero la exmano derecha de Petro no solo apuntó contra Carrillo. También cargó contra Juliana Guerrero y aseguró que “Juliana Guerrero es la que maneja el poder en muchas entidades”, al tiempo que la señaló de haber incidido en maniobras de desprestigio dentro del Gobierno. Sus declaraciones reavivan la percepción de fracturas internas en la Casa de Nariño y dejan al descubierto una pelea por influencia y control en medio de una administración que vuelve a quedar salpicada por denuncias desde su propio corazón político.