Comunidades claman por pavimentación de la carretera Valencia–San Pedro de Urabá
Los habitantes de la subregión del Urabá y del alto Sinú viven cada día la dificultad de transitar por la vía que conecta a Valencia con San Pedro de Urabá. Este tramo de 35 kilómetros, sin pavimentar y en pésimas condiciones, se ha convertido en un obstáculo que afecta directamente la vida de campesinos, comerciantes, estudiantes y familias que dependen de esta carretera para trabajar, estudiar y acceder a servicios básicos.
Durante la temporada de lluvias, el barro, los huecos y el mal estado del terreno hacen que la vía sea casi intransitable. Vehículos dañados, productos que no pueden salir al mercado y comunidades aisladas son la constante. Los vecinos reclaman atención de los gobiernos nacional y departamentales, quienes aseguran han ignorado los múltiples llamados realizados durante años.
El mal estado de la carretera también pone en riesgo la salud y la educación de la región, ya que pacientes enfrentan dificultades para llegar a los centros médicos y estudiantes tienen que recorrer caminos peligrosos para llegar a sus escuelas. Por eso, la comunidad exige acciones concretas, incluyendo la pavimentación total de este corredor, considerado prioritario para el desarrollo social y económico.
Los habitantes advierten que no dejarán de alzar su voz hasta que las autoridades actúen. Exigen una vía digna, segura y acorde con las necesidades de miles de familias, recordando que detrás de cada hueco hay historias de esfuerzo, trabajo y sueños que dependen de una conexión vial que funcione.